23 diciembre 2016

A todos los tipos de gastos de la Navidad hay que sumar este mes de diciembre de 2016 una elevación importante de los precios energéticos y todo ello en el momento de más frío. Mantener la casa caliente en invierno no es nada barato. Son muchas familias las que no usan la calefacción o lo hacen menos de lo necesario por no poder asumir el gasto que supone, y quién puede, se encuentra con las facturas más altas del año.

Estas facturas se pueden reducir de forma considerable sin que perdamos el confort del hogar. Buena parte del gasto proviene del mantenimiento de las instalaciones. Esto, junto a malos hábitos de uso eleva de forma importante el consumo y el gasto. Por ello seguir unas pautas antes y durante el periodo de calefacción nos reportara un claro beneficio económico:

  1. Realiza el mantenimiento adecuado: Este debe empezar por la caldera, una de las pérdidas de eficiencia mayor se produce por no realizar el mantenimiento y limpieza adecuada por técnicos especialistas. En segundo lugar, hay que revisar los elementos de calor, los radiadores, aunque en este caso, en la práctica totalidad de las ocasiones lo realizaremos nosotros mismos. Hay que purgar (sacar el aire) de todos los radiadores como mínimo una vez al año y antes de la temporada de uso. Las burbujas de aire que acumulan impiden el paso del agua caliente y hace que no se logre la temperatura necesaria.
  2. Usa termostatos y establece la temperatura adecuada: Esta está entre 19 y 21 grados. No debemos usar la calefacción para estar en manga corta en casa, sino para estar con una ropa adecuada a la época (jersey, sudadera…) cómodos. Además de los motivos económicos, cada grado más supone incrementar un 7% el consumo, sino también por motivos de salud. Los cambios bruscos de temperatura cuando salgas es uno de las principales causas de infecciones en el invierno.
  3. Enciende la calefacción sólo cuando sea necesario:  Es falso que mantener la casa en la misma temperatura ahorre. Cuando no estés, mantén la temperatura entre 15 y 16 grados (encendiéndose la calefacción cuando baje de esta para mantener esta temperatura) y prográmala su encendido una hora antes de llegar a casa.
  4. No obstaculices los elementos de calor: Los cubre radiadores son muy estéticos, pero pierden eficiencia, retíralos o ábrelos para que se distribuya mejor el calor. Lo mismo se aplica en poner muebles muy cerca y que limitan la difusión.  Igualmente, olvídate de costumbres como secar la ropa encima del radiador, lo conseguirás unos minutos antes que, si lo haces cerca, pero sin obstaculizar el radiador, disparando el consumo.
  5. Limita el consumo de energía donde sólo haga falta: Si tienes habitaciones vacías o incluso que uses muy poco, no malgaste la calefacción en ellas y cierra la llave de paso de los radiadores.
  6. Invierte en eficiencia energética en el hogar: Muchos de los hogares tienen dos posibilidades de mejora. La primera, en la propia caldera cambiándolas por modelos de condensación más eficiente. La segunda con un mejor aislamiento del hogar entre los que destaca las ventanas, uno de los puntos por el que se pierde más calor.
  7. Revisa tu tarifa de gas: Compara entre las tarifas de distintas tarifas energéticas de las compañías que distribuyan gas en el hogar y si encuentras una más económica. Cuidado con los descuentos relacionados a la contratación de otros servicios, como el mantenimiento de calderas. Aunque este sea conveniente, su coste puede ser más elevado a la de un técnico independiente y no ser tan rentable. Igualmente distingue bien entre los descuentos en el tramo variable (lo que consumimos y parte más importante de la factura) a sobre lo que se hace en el tramo fijo (con un coste menor y por tanto menor descuento).

Etiquetas: luz y gas
Temas: calefacción
Experto en productos financieros

Licenciado en LADE y Master en Direccion Financiera, es colaborador habitual de diversos medios económicos.

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