17 mayo 2013 Una de las operaciones más habituales que realizan los particulares y usuarios de los servicios de una entidad financiera es la consulta de saldo.


Este es el motivo por el cual las entidades financieras quieren evitar a toda costa que este servicio sea realizado por un empleado. Es demasiado caro tener una persona para informar del dinero de las cuentas a los clientes.

Formas de consultar el saldo

Primero fue la intención de mandar a realizar la consulta de las cuentas a los cajeros automáticos, después a los dispensadores y actualizadores de libretas y ahora, como es lógico, que la consulta se haga de forma online.

Lo importante para las entidades financieras pasa por optimizar costes y eficiencia. Eso implica no dedicar recursos a dar servicio por algo que no le es productivo en ningún sentido a la entidad.

Por eso hay una lucha constante entre las diferentes entidades por canalizar este servicio hacia fuera de la oficina y los clientes.

En especial los clientes de cierta edad que ni usan tarjetas ni banca online, que continúan haciendo cola en el mostrador para actualizar su libreta y consultar el estado de sus cuentas.

Lo que sí es verdad es que en muchas ocasiones el acto en sí de consultar el dinero va aparejado de una operación posterior (retirada o ingreso en efectivo, realización de una transferencia, contratación de algún producto de ahorro, etc.).

En esos casos el empleado de la oficina instintivamente suele informar del estado de las cuenteas y preguntar si quiere el cliente realizar otra operación.

Pero este servicio aún es muy usado en nuestro país unido a la libreta física y es algo que tienen que solucionar a toda costa las entidades que comercializan sus productos online.

¿Cómo? Si la entidad online pertenece a un grupo financiero tradicional, puede permitir que en sus oficinas físicas se consulten la situación de las cuentas por parte de sus clientes.

En caso de que sean cuentas corrientes sin soporte físico, o bien de que no haya oficinas físicas abiertas al público, lo que suelen habilitar es a través de una tarjeta de débito puedan, en una red de cajeros determinada o en todas, realizar la consulta.

Entre estas alternativas, sin duda, la más cómoda para el cliente es la de realizarlo a través de la banca online.

Por un lado, porque desde su propia casa y con un ordenador puede entrar en su entidad y consultar sus posiciones.

Pero a esto se le une el hecho de que la proliferación de dispositivos móviles con conexión a Internet permita lo anterior en cualquier momento y en cualquier sitio, desde la playa, desde el autobus o sencillamente desde la cama.

Los esfuerzos de las entidades financieras van encaminados a profundizar más en estos sistemas de consulta.

El gasto en su desarrollo implica un ahorro en costes futuros además de que el personal puede estar dedicando ese tiempo a tareas más productivas, por ejemplo la captación de negocio.
Especialista en finanzas personales

Especialista en finanzas personales. Analista de productos financieros.

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