Cómo ahorrar se ha convertido en los tiempos que corren en lo más buscado para todas las economías familiares. Economía y economizar significa saber utilizar nuestros recursos escasos para sacarles el mayor partido, en este caso, nuestro recurso escaso es el dinero, el dinero es finito. Trataremos de buscar la mejor forma de ahorrarnos el dinero para emplearlo en otros gastos presentes y futuros, sin necesidad de depender del crédito bancario y sus costosos intereses. Recurrir al préstamo no es signo de una economía inestable, pero sí lo es cuando no hemos dedicado tiempo a pensar sobre nuestro dinero y la mejor forma de sacarle el mayor partido.
El estado ideal, y aquel que debemos perseguir, será aquel en el que el dinero no suponga una preocupación, que se pueda gastar en aquello que es importante sin tener la sensación de culpa, así como tener cubiertas posibles contingencias imprevistas y haber cubierto la forma de ahorrar para la jubilación y la tranquilidad de la familia.
Un buen comienzo es un reconocimiento de nuestra actual economía. En este chequeo debemos incluir qué queremos conseguir con nuestro dinero, puede ser algo como elaborar una lista de deseos. Fijarnos metas nos ayuda a tomar conciencia de la importancia del ahorro y de esta forma no nos dolerá tanto eliminar gastos superfluos que podamos tener actualmente.
Para empezar a tomar conciencia de cómo ahorrar, elaborar un presupuesto es la mejor forma de organizar nuestras partidas de gasto y así tenerlos controlados. Lo normal es que tengamos unos ingresos estables y sean los gastos los que varían y es ahí donde debemos centrarnos, reduciendo gastos hasta tener una economía saneada con la que posteriormente afrontar los pagos de nuestra lista de deseos. Los gastos se pueden dividir en:
- Fijos obligatorios: aquellos cuyo importe no suele variar o lo hace en pequeñas cantidades, ejemplos son pagos de préstamos o el alquiler.
- Fijos variables: aquellos necesarios en tu día a día, transporte, comida, ropa…
- Discrecionales: son todos los gastos que no se incluyen en las partidas anteriores susceptibles de reducir e incluso eliminar.
Debemos ser sinceros con nosotros mismos y señalar en rojo cuales son todos nuestros gastos superfluos concediéndoles la importancia que realmente tienen, desde los más cuantiosos hasta los que a priori parecen pequeños pero se realizan a diario. No conviene dejar que los gurús del marketing nos atrapen creándonos necesidades.
Si una vez recortados los gastos superfluos no tenemos aun la fórmula de cómo ahorrar que nos gustaría, centraremos nuestra atención en los gastos variables. Ahorrar en la factura de la luz con el ahorro de energía, ahorrar en el transporte, compartiendo coche con tu compañero de trabajo o utilizando el transporte público, así como, en el ticket de la compra haciendo uso de las marcas más baratas en detrimento de las caras; en el caso de la ropa o mobiliario comprar sólo y cuando sea necesario. Son algunos de los ejemplos más comunes de donde podemos recortar.
Cuando toca el turno de los gastos fijos obligatorios encontramos mayores complicaciones en cómo ahorrar. Obviamente son los primeros pagos que debemos atender para evitarnos problemas indeseados. Recortar gasto en el pago de la hipoteca u otros préstamos pendientes parece complicado. Si llegara el caso, podemos ver las posibilidades que tenemos para una refinanciación de la deuda que tenemos con nuestros acreedores. Recortar en seguros puede ser menos complicado. Reducir la prima del seguro del seguro del coche invirtiendo un poco de tiempo en atender las ofertas que se puedan dar en el mercado, puede ser una buena fórmula.
Estamos siendo testigos de un duro bache económico que lo es para todos. Tomar conciencia sobre el control de nuestro dinero está calando hasta en aquellos más dejados para con su economía doméstica. Hemos de aprender a ser cuidadosos con nuestra la salud económica y financiera de la misma forma que lo somos con otros aspectos de nuestra vida cómo el estado físico, el trabajo o nuestros estudios.
Ser disciplinados en el ahorro nos ayudará a alcanzar aquellos objetivos pensados que se han de realizar obligatoriamente con dinero, en este sentido debemos proponernos pagarnos a nosotros mismos nuestros caprichos futuros antes de gastos discrecionales de los que nos acordaremos cuando no tengamos los fondos suficientes para cumplir aquello que tanto deseamos. La fórmula del cómo ahorrar también parte de uno mismo y de ser realista para con sus pretensiones.
Cómo ahorrar con productos sencillos
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Licenciado por la Universidad Complutense de Madrid. Tres años de experiencia en banca comercial y asesoramiento financiero. Actualmente analista económico y financiero en iAhorro.com