Nuestros usuarios se han ahorrado este mes

Los préstamos personales

9 marzo 2012

Los préstamos personales son un tipo de financiación ofrecida por las entidades financieras en que la garantía es la propia persona. Se diferencian de los préstamos hipotecarios en que, si se impagan, el banco no tiene la posibilidad de iniciar un procedimiento de ejecución hipotecaria directa contra ningún bien. Sin embargo la entidad a la que se le impaga podría intentar cobrar tanto embargando nuestros ingresos como nuestros bienes, lo que el proceso no es igual de rápido que cuando hay una garantía hipotecaria.

Acuerdo de préstamo

Por tanto, un préstamo personal es un contrato en que el que deudor (el cliente que recibe el dinero) se compromete a devolver el préstamo dinerario en cuotas mensuales y pagando un tipo de interés como compensación al acreedor. La garantía de devolución de la deuda es personal, con todos los ingresos, derechos y bienes presentes y futuros.

Las cuotas son constantes y siguen el mismo modelo que las hipotecas, el sistema de amortización francés. En los créditos personales, a diferencia de los préstamos, se puede volver a disponer de las cantidades ya amortizadas.

Préstamos y créditos personales

Compara todos los préstamos personales

Requisitos básicos para conseguir un préstamo personal

No hay reglas fijas para saber si nos concederán o no un préstamo o crédito personal, pero hay determinados puntos importantes a tener en cuenta.

Lo que tenemos que tener claro es que ningún banco nos concederá un préstamo personal si tenemos impagos en nuestras deudas actuales. Si figuramos en el Asnef  u cualquier otro registro de impagos, el crédito personal nos está vedado.

Endeudamiento máximo

Lo primero que tenemos que calcular es nuestra capacidad de endeudamiento total. Se toman los ingresos netos de todos los titulares y se le restan las cuotas de otros préstamos, tarjetas de crédito e hipotecas. A este resultado se le aplica un 40 por ciento, que sería lo máximo que considera el banco que podemos pagar de cuota del nuevo préstamo personal. Si la cuota mensual del préstamo que hemos solicitado no supera esta cantidad, significa que no estamos por encima de nuestra capacidad de endeudamiento y al menos este punto lo hemos superado correctamente.

Imaginemos una pareja que cobra 3.000 euros netos en total. Pagan 600 euros de una hipoteca y 200 de una tarjeta cada mes.

Calculamos y restamos a sus ingresos netos los dos gastos financieros comentados. Queda un líquido de 2.200 euros. A este resultado le aplicamos un 40% y tenemos la capacidad de endeudamiento de los dos titulares antes de solicitar el préstamo personal: 880 euros, que es la cuota máxima que el banco considera que pueden pagar al mes.

Si se han solicitado 30.000 euros para una reforma, a un 12% de interés a devolver a 5 años, utilizando la calculadora de préstamos obtenemos una cuota mensual de 667 euros. No supera nuestra capacidad de endeudamiento, que es de 800 euros. Este requisito lo cumplimos adecuadamente.

Estabilidad de nuestros ingresos

El banco o caja analizará si nuestros ingresos por nómina o autónomo, por alquiler u otro tipo de rentas, son estables en el tiempo. Es mucho más fácil que concedan un préstamo personal a un funcionario que a un trabajador por cuenta ajena y es mucho más fácil obtener crédito si se tiene un contrato indefinido que si se es un autónomo.

Lo que busca el banco es asegurar que su cliente tendrá ingresos recurrentes suficientes para pagar las cuotas todos los años sin problemas.

Finalidad de endeudamiento

No todas las finalidades son iguales para el banco. Solicitar un préstamo para pagar otras deudas es la peor de todas. Pedir dinero para acabar un master o comprarnos un coche son destinos financieros que agradan más a las entidades.

Préstamo para estudiar

Negocio adicional

El banco lo que no quiere es que le solicitemos un préstamo y nada más. Nos quiere vincular, con la domiciliación de la nómina y recibos, tarjetas de débito y crédito, contratación de seguros varios, traspaso de planes de pensiones y cualquier otro producto adicional que le haga generar más negocio.

Si estamos dispuestos a derivar nuestra operativa a la entidad en la que solicitamos el préstamo, tendremos muchas más posibilidades que si queremos sólo obtener financiación personal puntual.

Garantías adicionales

El banco lo que quiere es que paguemos puntualmente las cuotas y ganar con el interés que nos cobra. Sin embargo sabe que puede ser que no cumplamos nuestra parte y quiere protegerse de un eventual impago. Si además de nuestra garantía personal podemos aportar otras, nos será mucho más fácil llevar la negociación a buen puerto.

Siempre es más fácil que nos concedan el dinero si somos varios titulares con vinculación familiar o profesional que si pedimos el préstamo solos.

Una garantía adicional que podemos aportar es el aval de un familiar con propiedades o pignorar unas acciones o participaciones de un fondo de inversión.

Economista especializado en finanzas personales

Licenciado en Economía y en Dirección y Administración de Empresas, con formación básica en derecho. Conocimientos de banca, logística y difusión financiera en medios de comunicación.

Publicidad
Alertas iAhorro

Crea gratis tus propias alertas y te mantendremos al día con la información que necesitas

Crear alerta