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Depósitos Estructurados

26 septiembre 2012

Uno de los productos que para muchos pequeños ahorradores resulta algo extraño, son los denominados depósitos estructurados. Y es que mayoritariamente el ciudadano opta por la contratación de los depósitos bancarios de toda la vida, con una rentabilidad fija conocida de antemano, sin sorpresas, como el producto más típico en el que depositar sus ahorros durante un plazo de tiempo determinado dependiendo del perfil de cada cliente.

Pero cuando se produjo una bajada en la remuneración de estos depósitos tradicionales, las entidades financieras pusieron en el mercado una alternativa que permitía el conseguir una mayor rentabilidad que los primeros, y fueron los denominados depósitos estructurados.

Lo que caracteriza a estos productos con respecto a los depósitos de siempre radica en que frente a estos, que poseen un tipo de interés determinado de antemano a un plazo también determinado de tiempo, estos nuevos depósitos vinculan todo o una parte del dinero destinado a su contratación a ser invertido en un activo subyacente distinto del plazo fijo de toda la vida, con lo cual no es posible de antemano el saber cual va a ser la rentabilidad que se puede obtener ya que no sabemos como se comportarán los citados actiuvos subyacentes en los que se invierte el dinero.

Por ejemplo, si se contrata un depósito estructurado referenciado al 50% en acciones de Telefónica, quiere decir que la mitad del dinero dará un tipo de interés fijo a un plazo determinado mientras que la otra parte de la rentabilidad dependerá de como se comporten las acciones de la operadora en la bolsa. Acciones individuales, cesta de accioens de diferentes empresas,  índices bursátiles, materias primas,…, muchos son los activos que se pueden vincular a un depósito de estas características.

Otros por ejemplo vinculan el 100% del capital invertido de tal forma que según se comporta el activo subyacente, cada determinado tiempo el depósito continúa vivo o se cancela. Por ejemplo un deposito a tres años que se puede rescatar año tras año, referenciado a acciones del Santander, siempre que se cumplan el que las acciones suban o estén al mismo valor, en caso de cumplirse entregara un cupón (tipo de interés o rentabilidad) del 7 % el primer año, del 14 % el segundo y de 21 % el tercer año. Pas los e años, si no se cumplen las condiciones, la entidad devuelve el principal sin intereses.

Vemos que la rentabilidad que se obtiene es superior a la de los depósitos tradicionales pero a cambio se asume el riesgo de que la rentabilidad sea nula.

Depósitos Estructurados destacados

¿Corre peligro el capital inicial?

En los depósitos tradicionales no, siempre está seguro. En los depósitos estructurados, hubo épocas en las que si, pero en la actualidad la mayoría de los depósitos estructurados llevan el apellido de ‘garantizados’, es decir, que llegado al vencimiento al que se contrató, el capital inicial está 100% garantizada su devolución al cliente. El riesgo máximo se asume en la rentabilidad a obtener: los clientes están dispuestos a asumir el riesgo de no ganar nada a cambio de la posibilidad de  obtener más rentabilidad en el caso favorable.

¿Qué clientes los suelen contratar?

Aquellos que, teniendo limitadas las pérdidas y los beneficios, asumen un riesgo para obtener mayor rentabilidad y siempre en un horizonte inicial de tiempo a medio y largo plazo.

Especialista en finanzas personales

Especialista en finanzas personales. Analista de productos financieros.

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