8 marzo 2012

Solemos dar por sentado que sabemos qué es el dinero y para qué sirve y, sin embargo, nos costaría dar una definición exacta de su significado. Sabemos que a cambio de dinero podemos comprar bienes y contratar servicios, por ejemplo. También tenemos claro que una persona con mucho dinero es rica.

  1. Oro como dinero -un poco de historia
  2. Dinero en la actualidad
  3. Dinero en depósitos
  4. Ahorrar con cuentas remuneradas

Sin embargo, si nos preguntasen por qué a cambio de un billete o unas monedas otras personas nos dan bienes o realizan determinados servicios para nosotros, las dudas empezarían a surgirnos con toda probabilidad. Y si nos preguntamos la razón de que una persona con mucho dinero en un banco es rica, la respuesta no sería tan obvia como puede parecer en un primer momento.

En épocas pasadas el dinero no eran monedas o billetes, sino bienes como el ganado, el tabaco, las conchas o la sal (de aquí el término salario) y, finalmente, los metales preciosos como el oro o la plata.

Por qué el oro se impuso como dinero

Aritóteles hace más de 2.400 años definió las características básicas que se le tenían que pedir a un bien para funcionar como dinero:

  1. Ser escaso. Si no fuera así, deberíamos atesorar ingentes cantidades de ese bien para intercambiarlo, dada su abundancia. Además es importante que la cantidad del bien no aumente de forma importante con el tiempo, ya que en caso contrario su valor se devaluaría rápidamente (la famosa inflación).
  2. Duradero. Para que algo permita acumular riqueza debe pervivir en el tiempo. Los bienes fungibles sólo producen ricos efímeros.
  3. Homogéneo. Para pagar con dinero hace falta que éste sea muy similar, tomemos la partida que tomemos; en caso contrario el dinero no valdría lo mismo, según que bienes parecidos pero no idénticos utilizáramos. Llevando esta premisa al presente, el euro de cada país tiene que valer lo mismo, o la moneda única deja de servir como dinero; si los euros ahorrados en Grecia dejan de tener valor, el efecto se contagia a toda la Unión Económica Europea, por ejemplo.
  4. Divisible. Precisamente una de las propiedades más importantes del dinero es que pueda dividirse, para comprar tanto bienes caros como bienes baratos. Uno de los problemas del ganado como dinero, por ejemplo, es que una res viva no vale lo mismo que dos medias reses.
  5. Fácil de transportar y almacenar. De transportar para poder comerciar con otros lugares y de almacenar para poder guardar los ahorros de forma sencilla y lo más segura posible. Una de las causas del declive de Esparta frente a Atenas es que los espartanos, al entender que el valor de un hombre era su habilidad militar y no su riqueza, utilizaban dracmas de hierro muy pesados, que impedían el comercio exterior y evidenciaban la codicia de los que acumulaban riqueza en forma de dinero.
  6. Difícil de falsificar. Es evidente que para que un bien se acepte como dinero, los integrantes de la sociedad tienen que tener fácil detectar lo auténtico de lo falso.

Y si analizamos las características del oro, está claro que cumple con todas y cada una de estas premisas para ser utilizado como dinero.

Y deberíamos añadir una condición indispensable para considerar que algo es dinero: que sea admitido por los integrantes de la sociedad como tal. En pocas palabras, que la gente confié en que el dinero vale lo que se supone que vale.

En este breve vídeo se explica claramente lo que acabamos de comentar:

El dinero hoy en día: confianza

Actualmente el dinero es un papel, una moneda o, incluso, un mero apunte contable o bit de información almacenado en un sistema informático, sin ninguna contrapartida real. Los euros o los dólares, al igual que el resto de divisas,  ya no tienen detrás el oro como material que justifica su valor.

Ello implica que, sin la confianza en los Gobiernos que emiten la moneda, el dinero actual no vale nada. El dinero moderno es, más que nunca, pura confianza en el poder establecido. Lo delicado del papel moneda de curso legal es que no cumple uno de los requisitos básicos que se le exigen a un bien para actuar como dinero: su escasez. Basta con imprimir más billetes para crear dinero. Para garantizar que sea escaso, los Bancos Centrales limitan la oferta monetaria.

Si una nación empieza a imprimir moneda, su valor cae y aparece la temida inflación. Si el control monetario sigue relajándose, llega un momento en que los demás países no aceptan la moneda como dinero y se produce el colapso de la economía nacional.

Los depósitos y cuentas en euros, por tanto, valen si se corresponden a una verdadera riqueza de los países que integran la Unión Monetaria y, además, se controla su emisión. La inflación, si se debe a un exceso de oferta monetaria, es la fiebre de la economía.

Dinero en depósitos rentables

Comparativa de todos los depósitos

Dinero en cuentas remuneradas

Comparativa de cuentas remuneradas

Director editorial de iAhorro

Economista especializado en productos financieros, autor del libro La banca culpable y divulgador de economía en medios de comunicación.

Los bancos y demás proveedores de servicios venden, bien o mal según la entidad. Nosotros tratamos de enseñarte a comprar.

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