Objetivo: comprar casa
con pocos gastos mensuales

 
Ahorrar es pensar con cabeza.
Ahorrar es comprar con cuidado. 

Puedes comprar una tableta de chocolate en un minuto pero tardarás varios meses en comprarte una casa. Las compras que requieren pequeñas cantidades de dinero suelen efectuarse en cortos espacios de tiempo.

Las adquisiciones que requieren un desembolso importante de dinero se hacen con más tiempo. Tratándose de un inmueble, nuestro futuro hogar, con más motivo; en ese caso habrá que comparar, estudiar opciones, comprobar características… 

La compra de una casa será determinante en la economía de su o sus propietarios. Si se necesita hipoteca, la cuantía mensual a pagar suele representar una partida importante del presupuesto; pero también lo serán las facturas que deriven de esa adquisición. 

Además del precio del inmueble, hay que tener en cuenta varias características que influirán directamente en tus gastos periódicos. Minimizar los gastos fijos de tu hogar es esencial:

La zona:
La ubicación de tu hogar determinará los gastos de IBI a asumir. El IBI es el Impuesto sobre Bienes Inmuebles y su pago es anual. Para informarte sobre las características registradas del inmueble se puede acudir al catastro que es el registro que depende del Estado. 

 


La comunidad:
Los gastos de comunidad son aquellos gastos compartidos entre varias viviendas derivados de mantenimiento de zonas comunes. Si el inmueble que buscas es un piso los gastos de comunidad estarán asegurados y te podrán decir una cifra concreta a asumir. Cuantas más zonas comunes más elevados suelen ser, las piscinas, las pistas de deporte, etc… suman calidad de vida pero también gastos. Los chalés unifamiliares o adosados tienen gastos de comunidad si pertenecen a una urbanización en caso contrario no los tendrán.

 


La orientación:
Es fundamental jugar con la orientación de nuestra casa para ahorrar en calefacción. En invierno la fachada sur de nuestra casa recibirá una mayor radiación del sol por tanto los grandes ventanales deberán orientar al sur, tanto si es un piso como una casa. Recibir luz directa en invierno hará que los propios rayos de sol calienten el hogar; además de facilitar la entrada de claridad que disminuye el uso de luz artificial.


Materiales de construcción:
Son los indicadores de lo que nos costará el mantenimiento de una casa. Una fachada pintada es sinónimo de contratar a pintores cada cierto tiempo, mientras que una fachada de cemento pintado alargará la vida de la fachada en buen estado. La calidad de las instalaciones eléctricas, fontanería, etc… serán determinantes para controlar los gastos supondrá. Consultar a un experto para que le eche un vistazo y tener una opinión profesional puede ser un gasto inicial que te ahorre mucho dinero. 


Sistemas de suministros:
La luz, el gas, el agua son determinantes a la hora de sumar o restar gastos mensuales al presupuesto. El precio de lo consumido variará en función del suministro que necesite. La calefacción es uno de los servicios que más varía y es mucho más caro el gasóleo que alimentarse de luz solar.

 
 
Evitar sorpresas una vez firmados los papeles de compra pasa por preguntar si hay derramas pendientes o previstas en el edificio. También habrá que comprobar si la casa carga con algún impago que pueda repercutir sobre el nuevo propietario.  
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