Uno de los mayores miedos y peligros que nos provoca internet son las conocidas suplantaciones de identidad, también conocidas como robo de identidad. Aún sí pocas son las personas que toman medidas para que este hecho se produzca. Estas suplantaciones han aumentado bastante con el uso, desarrollo y expansión de las nuevas herramientas 2.0 y las diferentes redes sociales, por lo que en la actualidad el robo de identidad es uno de los delitos de mayor crecimiento, no solo en España, sino también en prácticamente todo el mundo.
Por este motivo algunas compañías de seguros han decidido poner en el mercado, una nueva categoría de seguros encaminada a la protección de identidad.

Se trata de un tipo de seguro contratable por cualquier persona cuya edad esté comprendida entre los 30 y los 81 años. Una vez que el el rodo de identidad se produce, la "victima" intentará buscarle soluciones al mismo, intentado convencer al entorno que no es realmente él, el que está usando esa identidad y buscando en todo momento volver a la situación previa a la suplantación, por ello, los seguro de protección de identidad incluyen diferentes coberturas como es el caso de un servicio de especialistas legales, reparación del daño, la inclusión de un investigador encaminado a la obtención de pruebas del delito y, cómo no, el conseguir la recuperación de la reputación online que poseía el asegurado antes de producirse el delito.
Aunque claro está que estos seguros de protección de identidad cobran vital importancia cuando se produce tal hecho cubriendo las situaciones legales que se derivan de tal suplantación, son también importantes porque cumplen una política por un lado preventiva y por otro un papel resolutivo.
Así por ejemplo, en el caso de que alguien suplante la identidad de otra persona para pedir un préstamo bancario, no solo es importante que este tipo de seguros de protección de identidad cubra los posibles riesgos derivados de esta actuación delictiva, sino que además realice actuaciones encaminadas a prevenir que estas se lleguen a producir, como es el caso del seguro de protección de identidad que comercializa la compañía CPP, el cual incluye por ejemplo un sistema de avisos y alarmas de solicitudes de créditos y financiaciones, así como registro del DNI en el fichero para avisar al asegurado en el caso de que alguien esté realizando una solicitud de préstamo con su nombre sin que él tenga nada que ver en ello.

Otro ejemplo de su importancia en la actitud preventiva es el hecho de que facilite un paquete de seguridad para que sea instalado en el ordenador del asegurado que permita el evitar una suplantación de personalidad en el uso de internet, habiendo dentro de este paquete de software un sistema cifrado especial de seguridad unido a la presencia de un potente antispam y la existencia de un firewall específico, como elementos principales, que no únicos de este software.
Si el asegurado cree que está siendo objeto de una suplantación de personalidad, puede llamar de forma telefónica para comentárselo a la compañía y resolver sus inquietudes o dudas.
Si eres una persona que realiza un uso intensivo de internet, y sobretodo, desarrolla sus operaciones bancarias con frecuencia a través de las diversas plataformas online que ofrecen los bancos online, es muy posible que te convenga estudiar la contratación de un seguro de protección de identidad.
Especialista en finanzas personales. Analista de productos financieros.