30 marzo 2012

Cada día que pasa, la utilización de las tarjetas como medio de pago, el famoso ‘dinero de plástico’, se encuentra más asentado en el los usuarios bancarios. Dentro de este tipo de producto financiero nos encontramos con las tarjetas prepago, donde el cliente carga un importe que después podrá usar en sus compras, las tarjetas de débito, donde el cliente usa sus tarjetas contra el saldo que posee en la cuenta vinculada de donde es sustraído directamente y de forma inmediata cuando el cliente la utiliza para un pago. Por último nos podemos encontrar con las tarjetas de crédito. Son aquellas que poseen un límite de crédito determinado (dependiendo de la tipología del cliente principalmente) del cual el titular puede ir disponiendo para devolverlo posteriormente de diferentes formas, dependiendo de las características y tipología de las cuentas, pero mayoritariamente en la cuantía que el titular de estará tarjetas de crédito fije.

Hoy analizaremos este último tipo de tarjetas.

La entidad financiera que las emite lo que realiza con este tipo de tarjetas de crédito es la concesión de un préstamo sin papeles, o mejor dicho, un crédito, que el titular puede ir utilizando y que posteriormente se irá devolviendo mediante cargos en la cuenta vinculada a la tarjeta en función de las cuantías que haya escogido el/los titular/es.

En función de los plazos de pago hablamos de tarjetas de crédito con pago a fin de mes o las que son de pago con cuotas mensuales.

Tarjeta de Crédito

Las primeras son tarjetas de crédito que lo que realizan es que cargan a mes vencido en la cuenta del titular todos los gastos realizados y pagados con la misma durante el mes anterior. Suele proceder el cargo en la cuenta el primer día hábil al mes en el que se produjeron los gastos y este tipo de financiación no posee ningún interés o comisiones por ello.

Las segundas tarjetas de crédito son aquellas en las cuales el titular escoge ir devolviendo en cuotas mensuales las cantidades que va pagando con la tarjeta con lo cual la devolución se produce mediante cargos mes a mes de una cantidad fija determinada o bien de un porcentaje fijo determinado del riesgo o crédito usado de la tarjeta (siempre con unas cuantías y porcentajes mínimos).

En estas, el titular puede modificar generalmente las cuantías a devolver mensualmente, salvo en aquellas tarjetas consideradas tarifa plana, un segmento dentro de las tarjetas de crédito en el cual siempre se devuelve la misma cantidad, conocida de antemano por el titular.

Otra cosa que diferencia a las tarjetas de crédito es la de los seguros, servicios o descuentos que ofrece en su uso en el día a día. Esto hace que existan diferentes gamas de tarjetas de crédito, soliendo definirse las más básicas como tarjetas modelo ‘Classic’ , para ir a las de mayores prestaciones o servicios que suelen definirse como tarjetas tipo ‘Oro’ o ‘Platinum’, que son las que se pueden concretar como las de gama alta.

Especialista en finanzas personales

Especialista en finanzas personales. Analista de productos financieros.

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