Tu mejor opción para el ADSL barato es analizar

Piensa bien qué necesitas contratar, y no pierdas dinero

La mejor oferta de ADSL no tiene por qué ser ni la más barata, ni la que más ancho de banda te ofrece, ni la que añade gangas en cuanto a telefonía móvil u otro producto extra. La mejor oferta será, para ti, la que te permite disfrutar del servicio que tú deseas, al precio que consideras ideal.

No tiene más historia, pero sí que hay detrás algo de análisis extra que debes considerar.

El mejor ADSL para ti no tiene por qué ser el más rápido

Elegir la mejor oferta de ADSL porque sea la que más "megas" nos ofrece es como decidir la calidad de un producto porque sea más caro que los demás. Hay personas que aprecian la calidad conforme más alto sea el precio porque consideran que lo bueno es "caro".

Con el ADSL pasa lo mismo: se cree que la mejor oferta es la que ofrece más velocidad (y un bajo precio), pero la realidad es que no es así. Una buena oferta maximiza el servicio deseado al cliente y minimiza el precio que paga, pero la mejor no tiene por qué ser la que cumpla los dos extremos.

¿Qué sucede si contratas 30 Mbps, pero tu conexión falla cada dos por tres, o no recibes ni el 60% de la velocidad prometida? ¿Y si pasas dos días sin poder conectarte mientras su servicio técnico resuelve tu incidencia? ¿Y si esos dos días son precisamente los que necesitabas para acabar un trabajo? Cualquiera de esos puede ser tu caso, y seguramente a veces prefieras menos velocidad teórica y más calidad de servicio (mejor señal recibida, mejor servicio técnico o, lo más deseable, que no necesites nunca al servicio técnico).

No te dejes engatusar por los números: piensa exactamente qué necesitas y cómo lo quieres. Piensa si tal o cual oferta te garantiza una señal fuerte, y un servicio ininterrumpido, o con probabilidades bajísimas de indisponibilidad. En el ADSL es muy cierto eso de que, a veces, lo barato sale caro.

¿Prefieres un análisis
a tu medida?
La mejor oferta de ADSL no tiene por qué ser la que ofrece mayores velocidades de descarga. Si no necesitamos nunca al servicio técnico, o si "bajamos" datos a una velocidad muy similar a la que nos han vendido, tendremos una conexión mejor que si nos dejamos llevar por el entusiasmo del número.

30 Mbps está muy bien sobre el papel, pero son pocos los domicilios a los que llega tal velocidad para ADSL. Si hablamos de fibra óptica, la cosa cambia y mucho, pero con el cable de cobre siempre tendremos pérdidas importantes con la distancia. Saber elegir es saber analizar, y decidir correctamente.

Porque los datos se transmiten por un cableado de fibra óptica, y no por par de cobre. La tecnología para hacerlo es diferente, empezando porque en fibra se transmiten pulsos de luz, y en el cable de cobre electricidad. Todo es diferente, la única smilitud es que son conexiones asimétricas entre subida y bajada, pero es es más una forma de optimizar los canales que una limitación tecnológica (en el caso de la fibra, ojo).

Es perfectamente normal, y de hecho es inevitable. Esta información es la que las operadoras deberían dar a los usuarios, y no es que lo oculten, es que simplemente antes no lo contaban. No era habitual que los clientes midiesen la velocidad real que les llega al router, pero las cosas cambian y hoy la gente está más formada y es más curiosa.

ADSL jamás puede garantizar una velocidad máxima, sí que debe garantizar una velocidad mínima para dar el servicio, pero cuando se confía una tecnología de acceso a un bucle de abonado de cobre, hay que saber que las prestaciones serán peor de lo esperado.

  • ¿Por qué la fibra óptica no es ADSL?
  • Entonces, ¿es normal que con ADSL me llegue menos velocidad de la que pensé que contraté?