¿Cómo funciona un seguro de renta vitalicia?


seguros de renta vitalicia


Los llamados seguros de renta vitalicia pueden resultar una buena opción para aquellas personas mayores que quieran acceder a una renta periódica a partir de una cierta edad y durante toda su vida. Son especialmente atractivos como un complemento a las pensiones públicas de jubilación, como herramienta para asegurar unas buenas percepciones económicas durante la tercera edad.
La renta que se puede llegar a percibir depende sobre todo del sexo y edad de la persona que quiere asegurarse, así como de su esperanza de vida. Por regla general, aquellos asegurados que sean mayores tendrán más posibilidades de acceder a una buena renta aportando una prima menor que los más jóvenes. Las mujeres suelen acceder a rentas más bajas por primas mayores que los hombres por la misma razón, ya que de ellas se espera una mayor esperanza de vida.
Este tipo de seguros son una variante de los seguros de vida-ahorro o seguros de vida mixtos, ya que se contrata a la vez que una cobertura por fallecimiento. De esta forma, si accedemos a una póliza de renta vitalicia, accedemos también a dos ventajas principales.

  • Una renta vitalicia durante el tiempo de vida del asegurado, cuya cuantía depende de varios factores que ya hemos comentado. Ésta puede empezar a cobrarse desde el primer momento en el que se contrata la póliza (renta inmediata) o a partir de que cumpla una edad pactada con la aseguradora (renta diferida).

  • Un reembolso del capital aportado en la prima una vez el asegurado haya fallecido, que se pondrá en manos del beneficiario (que podrán ser los mismos herederos).
    Es importante destacar que, si no se especifica a la hora de contratar la póliza, el orden de los beneficiarios no va a seguir el del testamento sino el suyo propio (en concreto primero el cónyuge, seguido de los descendientes, ascendientes y herederos legales).
    En algunas pólizas el capital reembolsado se corresponde con el 100% del total de la prima, pero es otras puede ser tanto inferior como superior. Precisamente porque parte del dinero podría llegar a perderse, al contratar una de estas pólizas hay que tener en cuenta que lo ideal es que el dinero aportado no tenga que necesitarse en un futuro.


Pero además de estas dos ventajas básicas, los seguros de renta vitalicia también tienen unos importantes beneficios fiscales, sobre todo para los asegurados de mayor edad. Esto es así porque un porcentaje importante de la renta que precisamente aumenta junto con la edad puede reducirse del IRPF. Estas rentas mensuales tributan como rendimiento de capital inmobiliario excepto en este porcentaje deducido.
Este tipo de seguros pueden contratarse en muchas ocasiones por dos personas a la vez. De esta forma, cada una recibirá el 50% de la renta mensual, y al fallecer cualquiera de ellas, la superviviente pasará a percibir el 100% del total.
Si estamos pensando en contratar un seguro de renta vitalicia que nos asegure una buena jubilación o una renta para nuestros hijos una vez hayamos fallecido, es importante tener en cuenta todas estas características para hacer la mejor elección posible. Al fin y al cabo, una de estas pólizas va a asegurarnos durante muchos años y elegir la que más se adecúe a nosotros es una decisión importante.