¿Conoces lo que implica la reforma eléctrica?

¿En qué consiste la reforma?


La reforma eléctrica ya es un hecho y una realidad, el Real Decreto 216/2014 de 28 de marzo entra en vigor, y desde el 1 de abril se fija una nueva forma de establecer el cálculo de los precios de la energía eléctrica.

Muchas son las preguntas que surgen a raíz de la reforma ya que parece existir poca información que aclare las dudas a no ser que seas un experto en la materia. Pero desde iAhorro queremos despejar alguna de las dudas que más se repiten en relación a esta nueva forma de tarificación de la luz. Gracias a nuestro experto Antonio Gallardo que ha realizado un chat con el que a través de él poder obtener las respuestas a tanta duda.

¿En qué consiste la reforma?


Básicamente nos preguntamos en qué cambia nuestra factura y a qué afecta la reforma. La respuesta es simple, afecta a la forma de establecer el precio de la energía. La nueva reforma que entra en vigor establece una nueva forma de fijar el precio de la energía, es decir, ahora el precio de la luz irá en función de la demanda de cada momento del día, si hay más personas que consumen electricidad a la vez, más caro será el precio del Kw y viceversa. Lo que la reforma pretende es que el consumidor pague la electricidad a un precio real de cada momento.

Nuevo contador digital


La reforma lleva consigo la obligación de instalar un contador “inteligente” que sepa identificar el precio de la luz de cada hora del día. Las eléctricas tienen de plazo para su instalación hasta finales del 2018, aunque se tiene previsto que el 90% de los hogares lo tengan antes de 2016.

Este nuevo contador se puede alquilar teniendo en cuenta que su alquiler aumenta con respecto al contador analógico, ya que su alquiler pasa a valer 0,81 céntimos, mientras que el analógico cuesta 0,54 céntimos.

En el caso de no tener un contador digital una vez empezada la nueva tarificación, el precio de la electricidad pasa a ser el de una media diaria del coste de la energía. Si se dispone de dicho contador, se tarificará en función del precio de cada hora.

Si se dispone de una tarifa discriminatoria…


Son muchos los usuarios que tienen contratada una tarifa discriminatoria o bien de noche o bien de día, es decir, por la que pagaban menos por usar la electricidad de noche o de día. En este caso, los usuarios también se ven afectados ya que se puede ver que sufrirán una mayor discriminación. Es probable que el precio de la electricidad sea mayor de 21h a 23h, pero con respecto al resto de la noche no sufrirán una gran diferencia de precios.

Además hay que destacar que este tipo de tarifas así como las sociales se mantienen, pero cambia el modo de tarificar el precio del Kw.

Segundas viviendas o casas cerradas


Unos de los grandes perjudicados de esta reforma son aquellos propietarios de segundas viviendas o casas que por lo que sea estén cerradas bastante tiempo. Este tipo de consumidores van a sufrir no solo este cambio sino los que se produjeron anteriormente ya que esos cambios supusieron el aumento del coste fijo de la factura. Desde el gobierno defienden que en el momento en que esas casas estén habitadas se notará un ahorro.

Nuevas tarifas


Como consecuencia de la reforma eléctrica, las compañías eléctricas están ofreciendo tarifas anuales, por las que pagar un precio cerrado al año y poder así controlar el gasto mejor. Es una propuesta que como todas es digna de valorar y si se ajusta a las necesidades por qué no contratarla.

Puntos negativos


El aspecto que genera mayor incertidumbre es no saber de antemano cuánto se va a pagar por la electricidad ya que el precio variará según la demanda. El precio se conocerá a posteriori, es decir, una vez que se haya producido el consumo, se podrá conocer a qué precio estaba en determinado momento a través de la web de la Red Eléctrica Española.

Otro de los aspectos que generan desconfianza con esta reforma es la poca información que se está suministrando a los consumidores. De este hecho se ha dado cuenta hasta la Comisión Europea, son ellos los que instan al Gobierno a realizar una campaña de información masiva.

Estas son algunas de las cuestiones que más dudas plantean, es el momento de esperar a ver cómo son las nuevas facturas y así poder comparar precios. Si los precios no son lo que se desea será el momento de cambiar de compañía o bien de tarifa, pero siempre ajustándose a las necesidades reales de la casa, ya que aumentar o disminuir la potencia genera unos gastos a tener en cuenta.