Fiscalidad de los seguros de vida

¿Qué es el seguro de vida?


El futuro es algo que inquieta a muchos españoles en esta época en la que las pensiones públicas no parecen garantizadas. Por eso cada vez más personas deciden contratar productos de empresas privadas que les garanticen ciertos ingresos una vez llegada la jubilación. Una alternativa para obtenerlos fuera de la administración pública son los seguros de vida.

¿Qué es el seguro de vida?


El seguro de vida es aquel que cubre los riesgos que afectan a la existencia, integridad corporal o salud del asegurado a cambio del cobro de una prima única o periódica. Puede ser contratado de forma individual o colectiva.

La finalidad de un seguro de vida puede ser previsora, de ahorro o ambas simultáneamente. En el primer caso, el asegurador paga cuando se produce la muerte del asegurado o por invalidez. En los casos de ahorro, las prestaciones se satisfacen durante la vida del asegurado, percibiendo un capital o una renta.

El seguro de vida es una herramienta que además de asegurar un dinero en caso de fallecimiento, también puede servir como producto de ahorro a largo plazo para obtener una renta para la jubilación.

Fiscalidad de los seguros de vida


La fiscalidad es una de las claves a la hora de elegir un seguro de vida. También la renta que se quiere percibir cuando se alcance la jubilación, el riesgo o lo que queremos invertir.

Beneficiario del seguro


La primera distinción que debemos tener en cuenta es la basada en el beneficiario del seguro. Si el tomador y el beneficiario son la misma persona, se tributa por el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas como rendimiento de capital mobiliario.

En el supuesto de que el tomador del seguro sea una persona distinta al beneficiario se tributa por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Existen ciertas deducciones y bonificaciones en función del grado de parentesco entre el asegurado y el beneficiario del seguro de vida.

Aportaciones mensuales


Otro aspecto importante que hay que distinguir son las aportaciones mensuales y las prestaciones que se recibirán después. Las primas satisfechas mensualmente no están sujetas a ninguna deducción en la base imponible del IRPF y tampoco dan derecho a deducción. La única excepción son los Planes de Pensión Asegurados que permiten una reducción de los rendimientos del trabajo hasta un límite concreto.

Prestaciones recibidas


Por otro lado, las prestaciones que se reciben después tributarán por el IRPF o por el ISD dependiendo de si el tomador del seguro es la misma persona que el beneficiario o no.

También hay que distinguir si la prestación de cobra en forma de capital o como una renta.

  • Mismo tomador y beneficiario. Capital. Se integrará en la renta del ahorro como capital mobiliario. El beneficio se calculará restando al capital obtenido las primas satisfechas y la aseguradora practicará una retención de IRPF del 19% sobre el rendimiento.

  • Mismo tomador y beneficiario. Renta. Se integrará como rendimientos de capital mobiliario en la base imponible del ahorro para tributar al 19%. A cada anualidad se aplicará un porcentaje en función de los años de duración de la renta.

  • Distinto tomador y beneficiario. Se tributa por el ISD. Las cantidades percibidas de los seguros de vida se sumarán a los bienes heredados a la hora de calcular el impuesto. Existe una exención para el dinero de los seguros de vida cuando el beneficiario es el cónyuge, un ascendiente o un descendiente de hasta 9.195,49 euros por heredero de forma general. Esta cantidad puede variar dependiendo de la Comunidad Autónoma ya que tienen potestad reguladora sobre este impuesto.


El tratamiento de los seguros de vida vinculados a las hipotecas es diferente. Puede desgravarse incluyendo la cuantía en la deducción por la adquisición de la vivienda habitual.

Existe una amplia oferta de productos de ahorro. Ahora ya sabes cual se ajusta mejor a tus necesidades.