¿Puedo acudir a cualquier veterinario con mi seguro de mascotas?

¿Cómo funciona este servicio?


Si en la vida nada es previsible, en la vida de tus mascotas tampoco hay excepciones. Las mascotas son seres vivos a los que hay que cuidar, proteger y mimar. Como seres vivos que son tienen unas necesidades y aunque ningún dueño lo espera ni desea, las mascotas también sufren enfermedades a las que hay que poner solución.

Para evitar eso de “a perro flaco todo se le vuelven pulgas” hay que caminar sobre seguro, y nunca mejor dicho, un seguro de mascotas cubre los imprevistos que le sucedan a nuestro animal o que nuestro animal provoque.

Empieza el buen tiempo y los viajes y vacaciones están cerca y llevar a las mascotas con nosotros suele ser una opción muy habitual. Es por esto que surge una gran pregunta en cuanto a la cobertura de un seguro de mascotas, ¿Puedo acudir a cualquier veterinario si mi mascota lo requiere teniendo un seguro de mascotas?

En primer lugar, habría que asegurarse de que el seguro de mascotas que tenemos contratado cubre la asistencia veterinaria, es una cobertura que suelen tener todos los seguros, pero no está de más confirmar que ese aspecto está cubierto.

En cuanto a la pregunta planteada anteriormente, la respuesta es sí, sí se puede llevar a cualquier veterinario en caso de que por ejemplo, estemos en otro lugar o simplemente llevemos a otra clínica veterinaria a nuestro animal.

¿Cómo funciona este servicio?


Cuando nuestra mascota se pone enferma o sufre algún tipo de accidente es una situación que genera tensión y angustia por la salud del animal, pero además esa preocupación aumenta al ver la factura del veterinario. Si disponemos de un seguro de mascotas que cubra la asistencia veterinaria esa preocupación por el dinero desaparece, ya que por norma general todos los gastos que provengan del veterinario quedan cubiertos por el seguro de mascotas, siempre teniendo en cuenta que hay una cantidad por año límite (estipulada previamente en la póliza).

Hay que destacar que hay compañías aseguradoras que disponen de contratos de colaboración con determinados centros veterinarios por lo que una vez que nuestra mascota precise de estos servicios y acudamos a esas clínicas veterinarias no es necesario abonar el coste de la factura.

Por el contrario, lo normal es acudir al veterinario de confianza, el que siempre ha llevado al animal y que es el que mejor le conoce, por lo que tampoco hay que preocuparse ya que el proceso que hay que seguir es el de pagar la factura generada y posteriormente enviar dicha factura (y en ocasiones el informe del veterinario) a la compañía aseguradora para que reembolsen el importe de la factura. Pero si estás de viaje y no está cerca tu veterinario habitual puedes llevar con total seguridad a tu animal a cualquier veterinario siguiendo posteriormente el mismo proceso para que la aseguradora te abone el total de la factura.

Lo ideal sería que a nuestra mascota jamás le ocurriese nada, pero como no tenemos el futuro en nuestras manos, lo mejor que podemos hacer es asegurar a nuestra mascota y poder tener la tranquilidad de que queda cubierta ante sus posibles percances.

Por lo tanto, y a modo de resumen, de forma generalizada todas las compañías aseguradoras permiten que la mascota reciba la atención necesaria en cualquier centro veterinario, y después el total de la factura será reembolsada al tomador del seguro una vez que la factura sea reclamada a la compañía aseguradora.