¿Qué tipo de persona puede necesitar un seguro?

La situación personal

tipos de seguros


Según nuestra situación personal, un seguro, sea del tipo que sea, podrá aportarnos más o menos beneficios a nuestra vida diaria. Si quieres informarte sobre cualquier aspecto relacionado con los seguros, puedes descargar de forma gratuita nuestra Guía de seguros.
La necesidad de seguros va a venir determinada por una serie de circunstancias que pueden afectar a cualquier persona, aunque de diferente forma según unas determinadas características, principalmente:

La situación personal


Existen actividades laborales que conllevan mayor riesgo y, por tanto, mayor necesidad de cubrir con seguro; por ejemplo quien viaja frecuentemente o realiza trabajos manualmente con cierto esfuerzo.
Aficiones: Exactamente igual ocurre con las aficiones deportivas; y si son como profesional se suelen excluir del seguro.
Salud: Cuando existe alguna alteración en nuestra salud es más complicado formalizar algunos seguros, tanto de vida como de enfermedad, por lo que los seguros deben formalizarse con buen estado de salud para cuando se produzca alguna alteración tener derecho a las prestaciones.

El tipo de contrato laboral


Trabajadores cuenta ajena: Los trabajadores por cuenta ajena tienen algunas coberturas y protección por su empresa. Se trataría complementar lo que les falte.
Trabajadores cuenta propia: El trabajador por cuenta propia o autónomo es su propio empresario por lo que él mismo ha de valorar exclusivamente sus necesidades.

La situación patrimonial


La vivienda es una de las mayores inversiones que individualmente se realiza en la vida, por ello es importante asegurarlo adecuadamente.
Vehículos: Existe una obligación legal al menos de los seguros a Terceros al ser propietario de un Turismo o Moto.
Otro Patrimonio: La propiedad de embarcaciones, o de otros bienes puede hacer igualmente necesario valorar la protección de ciertos riesgos ante terceros o que afecten a los propios bienes.

Los ingresos


Trabajador por cuenta ajena: Cuanto los ingresos más superen el tope máximo de cotización, mayor será la pérdida de ingresos por las prestaciones de la Seguridad Social.
Trabajador por cuenta propia: Si los ingresos son superiores a la Base de cotización, igualmente habrá una pérdida de ingresos por las prestaciones de la Seguridad Social.

Tiempo de cotización a la Seguridad Social


De cara a la prestación de jubilación: Para tener derecho a la prestación se exige un período mínimo de cotización y para tener derecho al 100% de la base reguladora haber cotizado 37 años.
De cara a otras prestaciones: Dependiendo de la contingencia cubierta es necesario cumplir unos requisitos que podrían no cumplirse, con lo que sería necesario a través de un seguro buscar una mayor protección.
Años cotizados a la seguridad social y tiempo restante para acceder a la jubilación:
Según los años cotizados y los que resten para acceder a la prestación es posible que no se cumpla con los requisitos que permiten obtener mejores prestaciones, con lo que se precisaría realizar mayores complementos personales.

Capacidad de ahorro


Aun siendo las características de las personas similares es posible que la capacidad de ahorro sea diferente; hay que tener en cuenta no solo todos los puntos anteriores sino finalmente cual es la capacidad de ahorro y, por tanto, el gasto que se puede destinar a las coberturas de seguro complementarias, para valorar y priorizar lo más importante.
En la guía del ahorro editada por iAhorro.com te damos más información para que aprendas a horrar más y mejor.

Otras coberturas derivadas de la relación laboral con la empresa o actividad laboral


En ocasiones, en la empresa que el trabajador por cuenta ajena realiza su actividad es posible que existan coberturas de seguros que atiendan a necesidades de protección, pero es muy importante precisar cuáles son las coberturas y que cuantía se dispone para realizar adecuadamente el complemento personal. Por ejemplo, en muchas ocasiones se piensa que el seguro de empresa es de vida, pero solamente es de accidentes, y si además el capital asegurado no es muy elevado no estaremos satisfactoriamente protegidos, o si además de ser de accidentes solo tiene en cuenta el riesgo laboral, también se precisará mejorar la protección de forma personal a través de un seguro privado.
Tanto los trabajadores por cuenta ajena como por cuenta propia es posible que a través de los colegios profesionales y asociaciones, y por las cuotas que se destinan, se tenga derecho a alguna cobertura de seguro, en cuyo caso es importante conocer con precisión que coberturas se disponen para complementar de forma adecuada en caso de ser necesario.
Todos estos criterios indican una tendencia, y lo ideal es valorar la necesidad por una serie de circunstancias de forma global y no por unas circunstancias concretas.
Por ejemplo un trabajador por cuenta ajena cuyos ingresos superen ampliamente el tope de base máxima de cotización, la familia tendrá una carencia importante de ingresos en caso de que se produzca el fallecimiento dado que la prestación de la Seguridad Social se genera por este tope de cotización con lo que la prestación efectiva sobre el salario real puede resultar muy insuficiente.
Ahora bien, el hecho de tener o no hijos, y en caso de tenerlos las edades y se encuentren o no estudiando o ya se hayan independizado pueden influir en valorar la necesidad de complemento de estas prestaciones.
A su vez si el cónyuge trabaja o no y si la unidad familiar percibe ingresos de otras vías ajenas a la actividad laboral, igualmente puede influir para valorar la necesidad de complemento. De no existir unas necesidades de protección familiar por ser soltero o el cónyuge con ingresos altos la necesidad será más personal de aumento de la prestación futura de jubilación.
Si por el contrario el trabajador por cuenta ajena tiene ingresos por debajo del tope de cotización, la merma de ingresos en caso de un fallecimiento e invalides será menos, con lo que la necesidad de protección será diferente. Por tanto estas características son para tenerlas en cuenta pero no determinantes cada una por sí sola.