Cuidado con los ¿regalos? de los bancos


Aumente su posición en su cuenta corriente y llévese una plancha, ingrese 2.000 euros y mantenga el saldo durante 3 meses y le “regalamos” un DVD, traiga 1.000 euros de otra entidad y llévese una cubertería. A falta de dinero en efectivo, bueno es el regalo en especie, y a falta de activos por parte de los bancos hay que volver a explotar todo tipo de fórmulas para traer dinero a las sucursales. Estos triunfos siguen triunfando, especialmente entre el público de mayor edad, “Mi banco me ha regalado…..” esta frase suele cambiar cuando por el mes de abril o mayo nos llega los extractos del banco y se encuentran con perplejidad “Rendimientos en Especie”. Estos regalos no son regalos, son pagos que en vez de dinero se hace en producto y por tanto tributan a hacienda y tienen su retención en el IRPF.

Este mismo criterio desde luego se aplica a los depósitos, aquí al menos la letra pequeña es más clara, normalmente se ofrecen con diferentes opciones, con la ecuación mismo regalo y más dinero igual a menos plazo,  y viceversa para conseguir una televisión aportando menos dinero necesitamos un plazo superior, pero en todas vemos la TAE, o lo que realmente recibimos en términos monetarios medido en tasa anual. Aquí el consumidor sólo tiene que hacer un ejercicio aritmético, si un televisor es un 1,4% TAE y un depósito en dinero nos dan un 2% TAE, ¿No será mejor recoger estos ingresos superiores y con los intereses comprar el televisor? La TAE permite nos permite comparar lo que recibimos o pagamos por productos diferentes, y el consumidor debe tenerla siempre en cuenta a la hora de elegir un producto de ahorro o de financiación.