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El oro es un enigma y su precio, arbitrario

Reflexiones y meas culpas doradas


Gold Bar and Investment Jewelry


Dada la plena actualidad que el precio del oro tiene en estos momentos en los medios de comunicación (hoy Antonio Gallardo sale opinando del tema en 'Espejo Público', sin ir más lejos), el equipo de iAhorro está recabando las opiniones de diferentes expertos en el tema. Ayer Marc Garrigasait nos concedió una entrevista en la que afirma cosas como "Sí que recomiendo, en un mundo con tantas incertidumbres monetarias y de divisas como el actual,  mantener cierta inversión en oro. El inversor puede elegir entre invertir en oro físico directamente (la mejor opción), o hacerlo vía ETF o instrumentos similares cotizados"

Por su parte nuestro experto Antonio Gallardo mantiene que sí que hay ciertos factores que alertan de la creación de una burbuja en el precio del dorado activo.


Para tratar de tener más opiniones sobre un tema que llama tanto la atención a muchos ciudadanos preocupados por proteger su dinero, hemos pedido a Antolín Blanco, editor de Mercados y Burbujas, su opinión sobre el tema:

Reflexiones y meas culpas doradas


Estoy relativamente seguro de que el suelo del oro, la plata, las mineras y del resto del complejo relacionado con los metales preciosos fue forjado la última semana de junio. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que el oro es un enigma y su precio es arbitrario desde el punto de vista de que no se puede valorar como una empresa en la que existen hojas financieras y de balance, ventas, márgenes, inventarios, competidores y distribuidores, etc. Teniendo en cuenta los factores que he citado, en una compañía cotizada en el mercado de valores se puede notar, o presentir, que algo fundamental en la empresa ha cambiado y que podría ser el momento adecuado para tomar una posición en corto, largo o también para deshacerse de una posición existente.

Entonces, considerando que la valoración del oro, sea cual sea, es subjetiva, en estos momentos, lo único a lo que podemos agarrarnos, aparte de los fundamentales del oro en base de la masa monetaria y como tal en relación a la potencial inflación que dicha masa monetaria pudiera crear, es el hecho de que durante los últimos 30 días negociables (laborables) el oro se encuentra en un estado rarísimo al que llaman backwardation* (ver debajo la explicación de backwardation y contango) y, en la actualidad, tal backwardation se extiende a 6 meses futuros. Debido al arbitraje que los lobos de Wall Street practican para arañar beneficios fáciles, basándose en los diferenciales de precios de cualquier activo que ofrezca ganancias sin casi ningún riesgo, este fenómeno es una paradoja y no debería de ocurrir jamás. Sin embargo, ocurrió brevemente en 1999 y en el 2008. El hecho de que el backwardation no ha sido revertido a contango*, sugiere que ni en Nueva York ni en Londres existe suficiente oro físico (a los precios actuales) que permita resolver este fenómeno con ventaja para los lobos del arbitraje.

Entonces, la conclusión lógica sería que, a los precios actuales del oro, la demanda de oro físico es muchísimo mayor que la oferta y por lo tanto el precio no debiera bajar ni substancialmente ni sostenidamente. Si mi argumento es correcto, el suelo de la última semana de junio fue un suelo duradero, al que no regresaremos hasta un futuro muy distante o hasta que explote la burbuja del oro que ni siquiera ha comenzado. Teniendo en cuenta todo lo anterior -en combinación con la liquidación de muchos inversores desde que comenzaron las fuertes bajas a principios del año actual, de la cantidad de cortos en el metal que se atropellan en corto por miedo a que este baje hasta $1000 o más, que el resorte del precio del oro está comprimido hasta un máximo histórico y que la temporada alcista suele comenzar en agosto en preparación de la temporada de bodas en India- significa que al menos en teoría debería de repuntar fuerte y, quizás, violentamente muy pronto.

El problema de la anterior tesis es que solamente podemos probarla o saberla a ciencia cierta en retrospectiva y mientras tanto sigue siendo una tesis. Digo esto porque de todos los expertos fiables con quienes he hablado y consultado, nadie parece saber exactamente lo que está ocurriendo (ha ocurrido) ni porque. En lo que todos coinciden es en que la situación de los últimos 8 meses es extrañamente anómala y que la conclusión más probable es la que describo arriba. Claro está que es posible que existan otras explicaciones técnicas o de alguna otra calaña que desbanquen mi tesis y que demuestren que estoy equivocado. Otra paradoja palpable es la de las mineras, que aunque tienen hojas financieras y de balance etc., dependen completamente del precio presente pero sobre todo del precio futuro del oro/plata, y como tal son incluso más difíciles de valorar y cuantificar que el precio del propio metal.

A veces las cosas son como son porque sí y por mucho que uno estudie o indague es imposible encontrar una explicación lógica. Como he escrito en varias ocasiones, incluso antes de que fuera popular, lo que ha pasado es una repetición de lo que pasó en 1976. En aquella ocasión el oro bajó casi un 50% sin motivos (reales), para después subir un 900% durante los siguientes 4 años casi sin pausa hasta que reventó la burbuja en enero de 1980. No existe ninguna lógica que determine que tendría que ocurrir lo mismo en el actual mercado alcista del metal. Pero cuando dicen que la historia nunca se repite de la misma manera pero que rima, parece ser sabiduría antigua acumulada para el beneficio de los contemporáneos.

Lo que sí es cierto es que se necesita reunir un compendio de información: pistas, gráficas, fundamentos, intereses, oferta, demanda y conjeturas personales. Todo esto se necesita para poder acercarse a saber el precio del oro nominal o real, aunque siempre de manera arbitraria porque, como he dicho antes, el precio de un activo en un momento dado es el que un comprador está dispuesto a pagar por él en cierto momento que queda paralizado en el tiempo y que fracciones de segundos después cambia. Obviamente, determinar que el oro u otro activo está en periodo alcista o bajista ayuda muchísimo en cuanto se refiere a limitar el riesgo de una cartera. Aunque durante más de tres años aceché y acerté el mercado alcista del oro, debo confesar que el mercado bajista/mercado del oso que provino detrás de lo que pensé que era una simple corrección se me escapó de las manos y consecuentemente del intelecto. Cuando vine a darme cuenta de que el dorado estaba en oso profundo ya era demasiado tarde para virar el timón y salvar parte del cargamento que se perdería en el océano de la tormenta perfecta. Pienso que lo hecho, hecho está y que ha comenzado una nueva etapa, un nueva etapa alcista, pero no puedo garantizarlo con plena seguridad porque solamente lo sabremos en retrospectiva. Y la lógica dicta que hasta que un mercado alcista no sea confirmado, el presente sigue siendo un mercado bajista con todos los riesgos y peligros que un mercado bajista/oso conlleva. Jim Rogers es de la opinión que el oro podría llegar a $950 o $1000 durante los próximos dos años y afirma que en la historia de activos alcistas ningún activo ha subido durante 12 años seguidos y que tal fenómeno anormal hay que pagarlo tarde o temprano y/o digerirlo, para lo cual requeriría tiempo. El argumento de Roger no es descabellado y pudiera estar en lo cierto. También es cierto que la cantidad de dilución de la masa monetaria mundial, pero sobre todo del país del dólar (país de la moneda reserva mundial), no tiene precedentes en la historia y que este fenómeno podría estar alimentando al fenómeno de las plusvalías del oro consecutivas durante más de una década. El 2013 será testigo y a la vez dictaminará si las alzas anuales del oro se rompen o continúan, vivir para ver.

En el mundo de la inversión todos tenemos periodos en los que parece que todo sale a favor y que los errores no existen. Sin embargo, para que el ego no se apodere del mundo, de vez en cuando surge algún periodo, como el que estamos viviendo, en el que parece que todo lo que uno hace está mal hecho. En momentos así, y teniendo la convicción de que el papel no puede solucionar los problemas de un mundo apalancado por encima de sus posibilidades de pago, el truco está en no dejarse achicar por el miedo y lo más recomendable es sentarse encima de las manos y no moverlas para nada hasta que las masas se den cuenta de lo que nosotros sabemos a ciencia cierta. Todo esto se puede comparar con los volcanes activos, sabemos que van a explotar pero no sabemos cuándo. Quizás la analogía del volcán no sea la más apropiada porque se trata de décadas o cientos de años en el futuro y os puedo asegurar que la calamidad financiera que auguro para el mundo desarrollado no dista, ni mucho menos, tanto como pudiera distar la erupción de un volcán.

Cuando el mercado alcista del oro se reanude (posiblemente ya ha sido reanudado) la vida volverá a ser menos complicada para todos nosotros. Con lo cual no quiero decir que será fácil porque desafortunadamente invertir en oro es más difícil que invertir en el mercado de valores o en bonos del estado. Lo ideal sería que pudiéramos invertir en los mercados de renta fija y variable en un mundo libre de manipulaciones e invasiones nocivas de los bancos centrales cuales confunden, complican, distorsionan y roban a los prudentes para regalar a los imprudentes, a los que banqueros que metieron a sus instituciones en camisas de once varas ruinosas mientras llenaban sus propios bolsillos de bonificaciones inapropiadas e inmerecidas, arruinaban a sus accionistas y a los contribuyentes del pasado, del presente y del futuro discernible.

Aun así, no tiene caso llorar por cantaros rotos ni por leches derramadas y tenemos que jugar la mano que nos han dado, la de los bancos centrales ejerciendo políticas económicas dementes que nos obligan a bregar con un mundo financiero y económico malogradamente amalgamado para destruir el poder adquisitivo del dinero de papel y para salvar sus carreras, reputaciones y egos. Algún día, no demasiado lejano, el mundo despertará y pedirá rendición de cuentas a los inmorales que juegan con la calidad de vida de tantísima humanidad como si nada, mientras ellos en la opulencia desmerecida se aseguran que sus nombres queden gravados en los anales de la historia.

¿Tienes Oro?

*Backwardation: fenómeno que existe cuando el precio de un activo a un plazo futuro se negocia a un precio más bajo que el precio actual. Por ejemplo, el cobre y el petróleo típicamente están en backwardation porque el producto ha de ser derretido y convertido en tuberías, cable, etc., antes de la entrega. En el caso del petróleo, ha de ser refinado y convertido en gasolina y otros productos derivados.
*Contango: es lo normal para los metales preciosos, o sea, cuando el precio a un plazo futuro es muy parecido al actual pero un poco mayor puesto que se le añade el coste de almacenamiento y de los intereses. Los metales preciosos casi siempre están en contango