¿Qué pasará cuando suban los tipos de interés?

¿Qué pasa con el ahorro?

El Banco de España confirmó la semana pasada que el Euribor a un año volvió a situarse en mínimos históricos, bajando en marzo hasta el 1,215% desde el 1,225% que registró en febrero, con lo que lleva en los últimos doce meses una caída de cerca de un 0,70%.

El desplome ha sido espectacular en menos de dos años, de tasas que superaban el 5,3% en verano de 2008 a menos de una cuarta parte a principios de 2010, y el principal efecto en las hipotecas, que en un año han visto como sus cuotas caían hasta en muchos casos por encima del 40%, aunque otros se han llevado la sorpresa desagradable de encontrarse con la famosa cláusula de suelo que ha limitado esta ganancia para el consumidor.

El primer beneficio es claro, si buscamos comprar una vivienda es teóricamente el momento, más cuando se van a limitar las desgravaciones a partir del 2011. El problema es que con las altas tasas de morosidad los bancos son más reticentes a su concesión y suelen venir con productos vinculados añadidos que pueden encarecer la operación. Lo mejor en estos casos, buscar las mejores opciones de hipotecas a través de iAhorro y dirigirnos a las entidades que estimemos que nos ofertan los productos más adecuados pero con prudencia.

La propia entidad será más estricta, pero nosotros también debemos serlo, si el umbral lógico de pago nunca debió superar un tercio de nuestras ganancias, con tipos más bajos no debemos ahora superar el 25% incluso algo menos si la hipoteca es por una cantidad importante y a largo plazo.

La estabilidad a la baja de tipos de estos meses es coyuntural, ya que para muchos ya debía haberse producido un pequeño repunte al alza, que sólo la crisis griega y los problemas de otros países periféricos como España, Portugal, Italia o Irlanda ha pospuesto. Si los principales motores de la zona euro crecen los tipos subirán y así se prevé que para dentro de un año el Euribor se sitúe en el 2% algo más de tres cuartos de punto más que actualmente. En el corto plazo, aunque muy moderadamente, nuestras hipotecas subirán.

¿Qué pasa con el ahorro?

Si algo ha quedado claro, es que la incertidumbre económica pesa mucho más que los tipos de interés. Si el ahorro debería haber bajado de forma paralela a los tipos (existen menos incentivos) ha pasado todo lo contrario, está en tasas máximas que supone ya un 18,8% del total de renta disponible.

Si la subida se produce con una atmósfera de incertidumbre lo normal es que el ahorro siga en tasas altas y que el consumidor se aproveche de subidas de tipos en cuentas remuneradas y depósitos, especialmente a corto plazo.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores por ejemplo prevé que la elevada tasa de ahorro de los hogares, revierta en los productos de inversión más conservadores de forma especialmente positiva.

Cuando la subida de tipos vaya paralela a una recuperación de nuestra economía se dará la paradoja inversa, aunque ganaríamos más, ahorraremos menos y nos dirigiremos a gastar en bienes que ahora nos estamos conteniendo. Entonces si puede iniciarse un círculo virtuoso económico, el que todos deseamos pero que de momento no está en el corto plazo.