Situación de Bankia: ¿vendo o mantengo las acciones?

El accionista de Bankia

situacion-de-bankia-vendo-o-mantengo-las-accionesEn un momento en que las acciones de Bankia tienden a valer cero, el accionista de Bankia se preocupa, con razón, de la situación de su dinero y se pregunta qué hacer. Si bien no hay una respuesta única para todos, hemos preguntado a Luis García Langa, experto en mercados financieros de Aula Finanzas y de iAhorradores, que nos de su opinión sobre este preocupante tema.

El accionista de Bankia


A pesar de hacer demasiado tiempo que esta entidad está prácticamente “quebrada”, no ha sido hasta las últimas semanas que los comentarios sobre el claro riesgo de que los accionistas pierdan todo o casi todo su capital invertido se han multiplicado; y ahora muchos de estos accionistas se preguntan si ya es hora de vender sus acciones.

Este artículo intenta ayudar a los actuales accionistas por dos vías diferentes: ¿Cómo aprender de sus errores? y ¿Qué pueden hacer ahora mismo con sus acciones?

En casos como estos, es muy fácil echarle la culpa a los demás: los directivos de Bankia que emitieron estas acciones, la auditora que no advirtió, la CNMV y Banco de España que lo permitieron y la red comercial que en última instancia las “colocó”, evidentemente todos (en algunos casos se podría exceptuar a los empleados de oficinas) tienen su parte de culpa; pero debe quedar claro que el responsable de esta inversión es la persona que la ha hecho.

Errores cometidos por el cliente


Estos son algunos de los errores que han cometido, y que en un futuro se pueden evitar si se aprenden:

1.- Invertir en algo que no se conoce:

Esta es la base de todos los errores posteriores, ya que en cualquier inversión que se haga se deben conocer tanto las características del emisor (en este caso Bankia) como de las del producto en sí (acciones).
Muchas personas creen que no se pueden permitir, ya sea por tiempo o por dinero una formación básica en este sentido, sin embargo por qué nos preocupamos y esforzamos tanto por conseguir ahorros, si a la hora de maximizarlos o al menos conservarlos no nos preocupamos.

2.- Fiarse del empleado de banca:

Este sector es uno de los más perjudicados por este tipo de situaciones: mucho personal de oficinas de Bankia también compraron acciones o les colocaron a sus familiares, y además tienen que dar la cara por los directivos que han provocado toda esta situación cuando es muy posible que a muchos de ellos les echen a la calle o los más afortunados mantengan su puesto de trabajo pero a cambio de empeorar sus condiciones.

Una vez dicho esto, y aunque no sean culpables, sí debe quedar claro que su trabajo es colocar lo que les dicen sus superiores, en ningún caso asesorar objetivamente al cliente (habrá alguno que lo hagan pero no entra en el sueldo) y mucho menos analizar el producto que venden.

Evidentemente, si se tiene una formación básica se entienden riesgos que no se han tenido en cuenta; pero además, en el caso concreto de la colocación de acciones de Bankia se publicaron multitud de análisis y comentarios que desaconsejaban esta inversión.

3.- No poner stops:

Un stop es un tipo de orden que nos permite limitar las pérdidas, indicando un precio al que se venderán las acciones. Para hacer esto, se deben erradicar algunas ideas preconcebidas por la mayoría de las personas: “hasta que no vendo no pierdo”, “con lo que gana esta empresa no puede bajar más”, “cómo voy a vender si estoy perdiendo”...

Aunque Bankia hubiera sido una empresa con unos fundamentos muy buenos, y los argumentos de la red comercial hubieran sido reales, poniendo un límite a las pérdidas se evitan situaciones dramáticas con ésta; es más, en muchas ocasiones, en vez de marcar precios de venta se han marcado para añadir más acciones, algo que ha sido catastrófico.
Una herramienta, que se puede utilizar para marcar un precio de salida, es el análisis técnico, que a pesar de ser una ciencia muy extensa, los conceptos básicos son simples.

¿Qué hago con mis acciones?


Vistos estos errores, que se deben interpretar como una crítica constructiva, y que tienen que servir como una formación avanzada que puede generar que en un futuro esta experiencia sirva para obtener frutos, vamos a ver qué hacer con las acciones ahora:

En primer lugar dejar claro, que absolutamente nadie sabe qué harán las acciones de Bankia en el futuro, aunque sí se pueden tener en cuenta ciertos factores:

1.- Valoración de la empresa:

Actualmente Bankia económicamente no vale absolutamente nada, ya que tiene más deuda que patrimonio, esta situación para cualquier empresa supondría la liquidación de la entidad y su reparto entre sus acreedores.

Todavía se oyen argumentos de personas que dicen que ahora que entra dinero público el futuro de Bankia está más claro que antes; esto es totalmente cierto y los clientes que tienen cuentas o depósitos no tienen porqué tener miedo de sus ahorros; pero esta aportación estatal diluye las acciones haciendo perder el valor a los antiguos accionistas: las acciones son parte de la empresa, es decir la persona que tiene acciones es dueña, si en realidad el propietario de Bankia es el Estado, las acciones no tienen ningún valor, por lo tanto deberían valer 0 euros.

Si hacemos caso a este factor, todo lo que sea vender a un precio superior podría considerarse un “chollo”, pero está claro que el mercado no funciona únicamente por factores fundamentales...

2.- Situación técnica:

El análisis técnico intenta predecir la evolución de precios en base a los anteriores, en el caso de Bankia, nos encontramos una tendencia bajista brutal; con esto podemos interpretar, entre otras cosas, que el mercado huye este valor, además al estar prácticamente en mínimos históricos tenemos pocas referencias en las que se pueda apoyar la acción.

3.- Coste de oportunidad:

Puede haber personas que no estén de acuerdo con las visiones pesimistas plasmadas aquí y quieran mantener las acciones pensando que pueden recuperar; en este caso, pueden analizar potenciales inversiones en otros valores, ya que pueden reunir factores más positivos que les permita recuperar antes su inversión.

4.- Situación fiscal:

Para tomar cualquier decisión de inversión es útil tener en cuenta ciertos aspectos fiscales; en este caso como prácticamente ningún accionista tiene beneficios, se pueden utilizar las minusvalías (pérdidas generadas en el momento de la venta) para compensar plusvalías y salir beneficiados fiscalmente, lo cual podemos hacer durante el año de la venta y los cuatro posteriores.

La venta de acciones de Bankia se consideran “pérdidas patrimoniales”, que se pueden compensar únicamente con “ganancias patrimoniales” que serían las generadas por venta de otras acciones, fondos de inversión, inmuebles; pero no lo que se gana en concepto de dividendos, intereses de cuentas, cupones de renta fija...

5.- Otros factores:

En el mercado hay una serie de factores como comentarios de políticos, de directivos, operaciones corporativas (compras o ventas de grandes paquetes de acciones)... que pueden anular o acentuar, al menos puntualmente, todas las perspectivas generadas, pero son prácticamente imposibles de predecir.

Como conclusión indicar que las personas que tengan acciones de Bankia desde la salida a bolsa lo único que pueden hacer es aprender de esta situación para que no se vuelva a repetir, ya que vendan o mantengan tienen muy complicado recuperar su inversión; mientras que los que tienen precios menos perjudiciales, evidentemente también deben sacar un aprendizaje, pero estudiando los factores comentados pueden tomar todavía tomar buenas decisiones.

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