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Cómo saber si tengo cláusula suelo en la hipoteca

Comprueba si has firmado esta cláusula sin saberlo gracias a prácticas abusivas.


La cláusula suelo de los créditos hipotecarios supuso y sigue suponiendo un quebradero de cabeza para los consumidores y para las entidades financieras. Para los primeros, porque en algunos casos se han firmado contratos en los que se establecía este tipo de cláusula, pero de manera poco o nada transparente. Es decir, de alguna manera oculta para la vista del consumidor. Estas personas estarían, entonces, pagando dinero de más al no ser posible la reducción de cuotas de la hipoteca cuando el euríbor es bajo, o negativo, como ahora.

Para las entidades financieras, por otro lado, la papeleta llega ahora, tras aprobarse una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que dice que se han de reembolsar todo lo que se ha cobrado de más en los casos de cláusulas suelo abusivas, es decir, todas aquellas cláusulas suelo que se han incluido en los contratos, pero a espaldas del usuario. Además, se debe devolver todo el dinero cobrado de sin limitaciones en el tiempo, algo que supone unos 4.000 millones de euros extra a costear por los bancos.

Hay que recalcar que solo se verán afectadas las cláusulas suelo que se declaren nulas mediante sentencia, como estipula la propia sentencia del TJUE. El proceso puede ser largo y requerir de trámites como la consulta a un abogado especialista en el tema, además de conllevar costes para el usuario, en algunos casos. Con todo, la devolución compensará el esfuerzo, si todo sale bien.

¿Qué es la cláusula suelo y cómo la detecto?

Existen, o pueden existir, cláusulas en los contratos de las hipotecas variables y mixtas que detallan límites superiores e inferiores a los intereses (que se revisan de manera anual y se actualizan en función de la cotización del euríbor), de manera que estos no creciesen por encima de un límite (en la práctica, un techo tan elevado que nunca se alcanza…) y que tampoco bajasen de un cierto límite.

De esta forma, la entidad financiera se podría beneficiar de unas cuotas con un importe mínimo del que no bajarían, nunca. Y para el usuario, la cuota jamás bajaría de cierto límite inferior, cosa que le perjudica en entorno como el actual, con el euríbor bajo mínimos (y con valores negativos).

El problema, como se ha discutido otras veces, no está en la cláusula suelo en sí, sino en los casos en que dichas cláusulas se introdujeron en los contratos de forma opaca. Es decir, sin el conocimiento por parte del usuario. Hoy en día, gracias a toda la información existente en los medios y en webs especializadas como iAhorro.com, el consumidor está más informado y en alerta ante estas prácticas (y más, sabiendo que tienen a los tribunales de su parte).

Incluso con la nueva reforma hipotecaria, serán los notarios quienes asesoren al solicitante a la hora de entender todos los pormenores de las hipotecas y las cláusulas sensibles, como relatamos en un artículo anterior.

 

Comprueba si tienes cláusula suelo:

 

  • Comprobando la cuota que pagas mensualmente. Si no ha bajado desde 2010,… sospecha. Si la cuota se mantiene en el mismo valor mes tras mes es posible que hayas firmado sin saberlo una cláusula suelo, así que revisa las escrituras del préstamo y estudia los recibos.
  • Buscando las cláusulas financieras, las cargas y las estipulaciones y otorgamientos. Puede aparecer bajo el título “Cláusula financiera tercera bis”, o con nombres variados que siempre se refieren a los intereses variables, a su cálculo, a límites que se establecen (que no bajen de…, que siempre sean superiores a…). Jamás la verás escrita como “cláusula suelo”.
  • Revisando los recibos, en los cuales viene el interés aplicado. Si sumamos el interés y el diferencial y nos resulta una cantidad menor a la que pagamos en realidad, estamos ante la presencia de una cláusula suelo.
  • Revisando los cuadros de amortización con todas las mensualidades desde el inicio. Esto es muy concluyente y nos dirá inmediatamente si estamos ante una cláusula suelo.