Información fiscal >

Préstamos, ¿a tipo de interés fijo o variable?

Analizamos la conveniencia, o no, de optar por préstamos de tipo variable o fijo.

image backgorund post

Con los préstamos personales sucede lo mismo que en el caso de las hipotecas, y es que se puede escoger entre un tipo de interés fijo y un tipo de interés variable. Esto da lugar a que, dependiendo de la elección que hagamos, las cuotas a pagar cada mes serán fijas durante todo el plazo del préstamo, o variables en el tiempo. La gran pregunta es, como es lógico, qué es mejor, ¿un préstamo a tipo de interés fijo, o variable?

Es normal que nos entren dudas sobre los tipos de interés. Si elegimos un tipo fijo sabremos que las cuotas serán siempre las mismas el tiempo que dure el plazo, aunque intuyamos que el tipo de interés de partida será, muy probablemente, más alto que con la otra opción. En cambio, si elegimos el tipo variable veremos como, de entrada, pagamos cuotas ligeramente inferiores ligadas al Euríbor a doce meses (más un diferencial, eso siempre). En principio podremos pagar cuotas menores, pero eso no significa que medio o largo plazo su importe no vaya a subir.

¿Por qué es interesante, o lo parece, elegir el préstamo con cuotas variables hoy? El Euríbor a doce meses se situaba en el -0,191 el pasado mes de febrero, así que si optamos por un préstamo personal que tome ese índice como referencia más un diferencia, por ejemplo, de un 7%, estaremos afrontando un préstamo al 6,809%. En otras ocasiones se toma como referencia el Euríbor a 3 meses (en febrero se situó en -0,329).

Por tanto, se puede decir que, sin lugar a dudas, hoy sería más ventajoso optar por los préstamos de cuotas variables,... pero eso no es cierto en general. No podemos fijarnos tan solo en el valor del índice de referencia actual, sino que la decisión la debemos vincular con el resto de la oferta comercial en el momento de la contratación, de los tipos de interés e inflación, de nuestra situación personal o económica... Que hoy el Euríbor sea ventajoso no quiere decir que dentro de cinco años lo siga siendo (aunque se espera que el mercado no fluctúe de esa manera, tan rápido).

Por tanto, ante estas dudas razonables que planteamos, la opción del préstamo a tipo fijo parece aumentar enteros en cuanto a atractivo. Si elegimos un préstamo a tipo fijo vamos a estar seguros de que las cuotas serán siempre iguales. Esto significa que podemos planificar mucho mejor nuestro presupuesto doméstico y no tener la necesidad de comprobar periódicamente los tipos (aunque en realidad no fluctúan tanto, o eso es lo deseable).

Pasa con los tipos fijos en los préstamos lo mismo que con la renta fija y la variable: a primera vista, la renta fija parece peor producto (en su caso, renta menos porque tiene menos riesgo) que la renta variable (que nos puede dar buenos réditos si todo se pone de cara, pero lo contrario si el mercado va en nuestra contra). Para las personas más conservadoras, la renta fija es lo más indicado, y de la misma manera lo son los préstamos a interés fijo, puesto que a lo largo de todo el período no tendrán "sustos" en cuanto a sus cuotas.

Como siempre, depende de cada persona y su situación el elegir el producto que mejor se adapte a sus necesidades en cada momento.



 

Sobre el autor del artículo.


Creando contenidos para empresas en Internet desde 2007. Soy copywriter y redactor SEO profesional y colaboro con iAhorro en el área de finanzas personales y ahorro doméstico.Creo que contar con una comunidad como la que ofrece iAhorro es un apoyo muy importante para las familias y para cualquiera ...

Más artículos suyos:
· ¿Es el momento de comprarme un coche eléctrico?.
· Nuevas tarifas "Fusión a lo Yoigo", en iAhorro.
· Tarifas móviles en COPE.
· Test de estrés: ¿por qué, quién y cómo se evaluan los bancos?.