3 maneras de invertir con cantidades pequeñas

Si no eres un gran inversor y tienes recursos limitados, estos productos te interesan


El mundo de la inversión es complejo y requiere de una constante formación, capacidad de análisis y prudencia. Muchas personas sueñan con ser grandes inversores que vivan de las rentabilidades de su capital, pero poca gente es capaz de hacerlo. A la vez, la creencia popular es que las inversiones son para ricos, y que es muy complicado obtener dinero si no se invierten cantidades a partir de cuatro o cinco dígitos.

Sin embargo, las reglas de la Bolsa y las inversiones son las mismas para quien dispone de enormes capitales, como para quien tiene un capital muy modesto. Cualquier pequeño ahorrador tiene acceso al mercado bursátil, y lo que sirve para un gran inversor le será de utilidad al más pequeño de los inversores.

Dicho esto, hay que recordar que cualquier inversión conlleva un riesgo, y que dicho riesgo puede hacer que perdamos nuestro capital inicial, por lo que solo deberíamos lanzarnos a ciertas aventuras en el caso de que podamos prescindir de dicho capital o, lo que es lo mismo, que no invirtamos dinero esencial para nuestras necesidades básicas.

Depósitos bancarios

Los depósitos bancarios son uno de los productos más sencillos, seguros y con rentabilidades que pueden ser muy interesantes, dependiendo siempre de la época y cómo respire el mercado. Si disponemos de poco capital para invertir podemos pensar en depósitos a la vista (cuentas remuneradas), o depósitos a plazo. Es cierto que, a día de hoy, los tipos de interés son mínimos, pero también es verdad que el riesgo de este tipo de productos es nulo.

Reinversión de dividendos

Esta es una manera sencilla de aumentar nuestro capital con el tiempo partiendo de una inversión inicial muy modesta. Hay empresas que invierten parte de la nómina de sus empleados en acciones de la compañía. Una vez que la empresa paga dividendos, existe la posibilidad de reinvertir el 100% de dichos dividendos en nuevas acciones de la compañía, aumentando así el número total en nuestro poder.

A largo plazo podemos contar con un capital interesante si, además, vamos juntando semanal o mensualmente el importe que podamos reunir sin problemas, y lo invertimos en más acciones de la empresa.

Fondos de inversión

Los fondos de inversión son una buena opción para invertir pequeñas cantidades de dinero, siempre y cuando seamos capaces de entender los riesgos que conllevan estos productos, y hagamos un cierto análisis previo del mismo. Para saber cómo elegir un fondo de inversión debemos conocer la gestora del mismo (su reputación, qué fondos maneja mejor o peor...), qué política de inversiones sigue, las comisiones (sobre todo las de compra y venta, que son las que repercuten en el ahorrador), y además hemos de saber cómo es la cartera de inversiones. Por último, no hay que olvidar una máxima imprescindible: rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras.