Claves imprescindibles para financiar un coche nuevo

La letra pequeña y algunos detalles más para tener en cuenta antes de firmar una financiación.


Cuando llega el momento de decidirse, de comprar un coche nuevo, llega también el momento en que hay que financiarlo. Ya sabemos que pagar un coche al contado no solo no está de moda, sino que, además, directamente ni se ofrece por parte de los concesionarios.

A pesar de que los españoles nos lo pensamos muy mucho antes de dar el paso y comprar ese coche nuevo que tanto deseamos, a veces podemos prestar menos atención de la debida a ciertos temas relacionados con el contrato de financiación. Según un estudio reciente, el ciclo de compra de un coche nuevo en España es de 27 semanas, frente a las 24 de media en Europa. Esto nos permite reflexionar todavía más que la media europea, pero es necesario tener en cuenta una serie de puntos calientes del contrato que, de no ser entendidos a la perfección, puede que nos terminen costando caro.

¿En qué fijarse a la hora de financiar un coche nuevo?

La letra pequeña siempre hay que leerla: es a la vez nuestra amiga y nuestra enemiga. En la letra pequeña del contrato de financiación podremos encontrar las claves que nos harán decidir mejor la operación. Además de la letra pequeña hemos de entender muy bien qué estamos negociando con el concesionario ya que, a pesar de que nos repitan mil veces esa cuota tan fácil de pagar, no hemos de darles tregua para entender todos los gastos relacionados con la compra de un coche.

Primera clave: no dejar que las ofertas guíen nuestros pasos. Esto es importante, puesto que una oferta muy jugosa puede dar lugar a una cómoda mensualidad, como hemos dicho, pero a la vez puede conllevar una serie de obligaciones extra que, en un principio, podemos no ver con claridad. De hecho, puede suceder que al hacer las cuentas sumando las mensualidades, más el desembolso inicial, los intereses y la cuota final, nos veamos sorprendidos al pagar más de lo que teníamos pensado. Ante todo, cabeza y números.

Segunda clave: ¿cuotas fijas o variables? En este caso, pasa algo similar si hablamos de las hipotecas. ¿Qué es mejor? ¿Pagar siempre lo mismo, o pagar dependiendo de cómo esté el mercado? Una opción es conservadora; la otra arriesgada. La opción conservadora podría salir más cara que la arriesgada, pero también podría suceder todo lo contrario.

Tercera clave: financia por el mínimo tiempo que te puedas permitir. Dicho de otra forma, financia la menor cantidad posible del importe de compra del coche. Esto o puedes conseguir si das una entrada, lo que te obligará a ahorrar antes, y también a pensar mejor dónde vas a poner el dinero. La clave principal es pagar las cuotas más asequibles, pero sobre todo intentar reducir al mínimo los intereses derivados de la financiación.

Cuarta clave: conoce qué vas a pagar, cuánto y qué intereses existen. No solo has de fijarte en todas las comisiones posibles que pueden surgir en un contrato de financiación, sino que debes examinar con precisión los intereses durante todo el período. La comisión más común será la de apertura (solo por el hecho de formalizar el préstamo). Sobre los intereses, no dejes de tener presente el TIN y el TAE, además de disponer de un cuadro de amortización que desglose las cuotas e intereses durante todo el préstamo.

Seguramente la clave que esté por encima de las demás es que utilices las herramientas a tu alcance para tu información. Hoy, gracias a internet y a las herramientas online como los comparadores para la compra de vehículos, es totalmente factible conocer los detalles de financiación de las "mil" opciones disponibles. Nunca antes fue tan sencillo encontrar todos los datos que necesitas para saber qué financiación te conviene más. Y, ante la duda, siempre puedes consultar a un experto.