¿Cómo ahorrar en la tarifa de la luz?

No se esperan buenas expectativas para el precio de la luz en el 2019. Por ello, es importante seguir estos consejos para ahorrar en el recibo.

Quedan menos de dos meses para acabar este 2018 y una de las cosas que más les preocupa a los españoles a la hora de ahorrar es el precio de su tarifa de luz. Este año se ha disparado hasta llegar a ser el más alto desde 2008, como apunta la Asociación de Empresas de Gran Consumo de energía (AEGE). El precio promedio más alto alcanzó los 67€ / MWh, y las expectativas no mejoran de cara al próximo año. Los futuros de electricidad del mercado español OMIP continuarán en tendencia alcista: se estima que en 2019 se sobrepasen los 56€ /MWh. 

Por esta razón, debemos estar preparados y conocer a la perfección nuestra tarifa de la luz y las formas que tenemos para controlar el gasto lo máximo posible. Lo más importante es conocer el tipo de tarifa que tenemos contratada y los importes que nos van a cobrar.

Importes en la tarifa de luz

Independientemente de cual sea tu tarifa, el recibo va a incluir dos tipos de importes: el fijo y el variable. 

El importe fijo corresponde a la potencia contratada, lo que quiere decir que se paga siempre independientemente de que se consuma más menos. Por otro lado, el importe variable es el que depende del consumo. Aquí es donde podemos disminuir considerablemente nuestra tarifa de la luz si adquirimos buenos hábitos en el consumo de electricidad en nuestro hogar. Además, podemos comparar los precios del kWh que las empresas ofrecen para cada una de las tarifas eléctricas y elegir la que mejor se adapte a nuestro ritmo de vida. 

Otros gastos que hay que considerar en el recibo eléctrico son los impuestos, fijados por el Ministerio de Industria, el alquiler de los contadores eléctricos y, en algunos casos, los servicios adicionales que se hayan contratados. Además del IVA que se aplica a la suma total de la factura y que es de un 21%

Tipos de tarifas

Uno de los elementos principales en el que nos debemos fijar para empezar a ahorrar en nuestro hogar es cuándo se produce un mayor gasto de electricidad. Si se considera que el gasto se hace de forma regular lo más aconsejable es contratar una tarifa normal, con un único precio en €/kWh para las 24 horas del día y los 365 días del año. Sin embargo, si tu gasto en electricidad se produce en horas concretas, la tarifa que más se adapta a tus necesidades es la de discriminación horaria, el precio será más caro durante estas horas pero más barato para las demás. Por último, existe un tipo de tarifa con tres precios distintos según hora y día de la semana en la que se produce un mayo gasto, es la tarifa de tres periodos

Ya que tenemos una perspectiva global del consumo en nuestro hogar y podemos saber qué tarifa nos beneficia más. Podemos empezar a disminuir el precio de la factura en el importe variable a partir de algunos consejos. 

Stand-by

Los electrodomésticos y los aparatos electrónicos son los que más energía consumen en una vivienda. Los gastos en stand-by son aquellos que pagamos cuando estos se encuentran apagados, pero podemos ver una LED de color rojo encendida. Suponen alrededor de un consumo medio de 3.500 kWh/año, unos 52€

Para evitarlo se deben desenchufar directamente desde la red eléctrica los ordenadores, la televisión, la nevera, el microondas… y cualquier aparato que se encuentre en stand-by. 

Reducir la temperatura

En invierno la calefacción es uno de los elementos que más nos hacen aumentar nuestra tarifa de la luz. Es muy aconsejable tener un termostato para así saber en todo momento a que temperatura se encuentra nuestro hogar. Lo más conveniente es que haya una temperatura de 19°C a 21°C durante el día y que por la noche descienda entre 15°C y 17°C, ya que cada grado supone un incremento del 7% en el consumo

Además, aconsejamos disminuir la temperatura a la que lavamos la ropa a 40°C en lugar de 60°C, como esta predeterminado en muchas lavadoras, y utilizar los programas Eco en el lavavajillas que funcionan a unos 50°C. Esto hará ahorrar hasta un 55% de energía.

Elegir bombillas de bajo consumo

Las bombillas de bajo consumo y LED tienen un precio mayor que las demás, pero a la larga son la mejor opción y la más eficiente, ya que su vida útil es de hasta 12 veces mayor que una bombilla incandescente, unas 10.000 horas. 
Las ventajas son que tienen un consumo energético mucho más reducido, entre un 50% y un 80% y contaminan menos. 

Las LED son todavía más ecológicas debido a los materiales que la componen y por su manera de producir luz. Se encienden rápidamente al máximo, mientras que las de bajo consumo tardan unos 60 segundos. 

Apagar las luces

Este consejo es el más obvio de todos y el más sencillo, pero no siempre lo cumplimos. Apagar las luces en nuestra casa cuando no son necesarias es la forma más sencilla de ahorrar. Es recomendable instalar interruptores inteligentes que sólo enciendan las luces necesarias o un programador que las apague cada cierto tiempo.