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Consejos: qué revisar en el coche este verano para evitar una avería inesperada

Revisa tu coche y mantenlo a punto para evitar disgustos en verano.


El verano es época de vacaciones y desplazamientos estivales con destinos variados: playa, montaña, dentro de España, al extranjero, al pueblo de al lado… Sea como sea, verano y largos viajes en coche con niños, familia y un buen equipaje son la nota común en la mayoría de las familias. De una manera o de otra nos desplazamos más que en cualquier otra época del año.

Nuestro coche también es protagonista en estas fechas porque soportará estoicamente todo el recorrido, las paradas, el calor, el peso extra que soportará en el viaje. Es una época en la que la mecánica sufre más estrés del normal, es decir, que el resto del año. Si lo pensamos bien, durante la mayor parte de los meses del año mantenemos una rutina, en la mayor parte de casos, muy similar: de casa al trabajo, al cole, de compras, alguna escapada ocasional…

Sin embargo, reservamos la artillería pesada para el verano. Grandes desplazamientos, en total un par de miles de kilómetros extra sin despeinarnos, apenas, y todo ello con temperaturas asfixiantes y con mucha más carga de la habitual. Y el coche, aunque no lo dice, sufre. Y por eso es muy importante tener el coche al día en mantenimiento y poner algo más de foco en ciertos elementos que provocan las averías más frecuentes en verano.

Las averías del coche más frecuentes en verano

En verano, las averías más frecuentes afectan a los sistemas de alumbrado y señalización, ruedas, neumáticos, suspensión, frenos y aire acondicionado o climatizador. En España tenemos un problema y es que el parque automovilístico es viejo, y además hay cierta tendencia a tener manga ancha con las fechas de las revisiones periódicas.

Simplemente con cumplir con el mantenimiento anual podemos tener un nivel de riesgo de avería bajo, pero si además somos capaces de observar ciertos aspectos por nosotros mismos, el riesgo tenderá a cero con facilidad.

  1. Los neumáticos: elementos imprescindibles para el funcionamiento del coche y cruciales para garantizar nuestra seguridad, deben tener las presiones correctas en todo momento. Es recomendable comprobarlas una vez al mes y siempre que vayamos a realizar un viaje largo. Además, podemos comprobar la integridad de la banda de rodadura y verificar que llevamos una profundidad de surco más que suficiente (el límite legal es 1,6 mm de profundidad, pero si estás cerca de ella y ante un viaje largo, cambia los neumáticos).
  2. Comprobar los líquidos: aceite, refrigerante, lavaparabrisas o líquido de frenos. Es importante saber que los filtros y los líquidos hay que cambiarlos al menos una vez al año, sobre todo si el coche tiene más de diez años. Pero ojo, el plazo exacto es temporal y espacial: normalmente, salvo aceites especiales, la regla es 1 año o 15.000 km… lo que llegue antes (y los km son aproximados, dependen siempre del aceite).
  3. La visibilidad es imprescindible, así que has de revisar el sistema de alumbrado (que todas las luces funcionen y que los faros estén impolutos), y también deberás limpiar a conciencia el parabrisas y demás ventanas del coche. Es importante hacerlo tanto por dentro como por fuera, y es igual de importante ver como que nos vean. Cambia las escobillas del limpia si notas que no limpian a la perfección.
  4. Comprueba la batería, y si la cambiaste hace cuatro o cinco años, es casi recomendable que la revise un profesional y, probablemente, cambiarla.
  5. Para revisar el motor, las suspensiones o los frenos deja el coche en manos de profesionales, en tu taller de confianza por ejemplo.

Sigue estos consejos y disfrutarás de un viaje sin sobresaltos y, muy probablemente, sin averías que te agüen la fiesta.