¿Cuál es la situación de los puntos de carga eléctricos en España?

¿Disponemos de una infraestructura suficiente, o nos queda mucho camino por recorrer?


La situación de los puntos de recarga en España es una de las principales razones por las que comprar, o no, un coche eléctrico. Podríamos incluir aquí a los híbridos enchufables, pero en realidad que existe, o no, una infraestructura de recarga no influye demasiado en la intención de compra de este tipo de vehículos. Al fin y al cabo, cuentan con propulsión convencional una vez se agota la batería, y esta tiene cierta capacidad de recarga al poner el coche en movimiento.

El caso de los vehículos 100% eléctricos es bien diferente. Hoy, no cuentan con autonomía real suficiente como para afrontar con confianza viajes de tamaño medio, siquiera, y la velocidad de recarga es muy raro que baje de 20 o 30 minutos. Hay que tener en cuenta que, además, los tiempos de recarga rápida se dan hasta cubrir el 80% de la capacidad de la batería.

Para una persona que se plantea comprar un coche eléctrico, el elevado precio de compra del coche, junto a la necesidad de plantearse un sistema de recarga en el domicilio y la escasa (aparentemente) red de recarga en nuestro país, significa casi renunciar a este tipo de vehículo. Pero ¿de verdad tenemos tan pocos puntos de recarga en España? La respuesta, como seguramente ya te anticipas, depende de dónde vivas y del uso que le vayas a dar a tu nuevo vehículo eléctrico.

Electromaps, el mapa de la red de recarga de eléctricos en Europa

En España y Portugal, la web Electromaps cuenta más de 3.800 puntos de recarga registrados. La cifra total es mayor, seguro, porque en dicha web solo se visualizan los puntos de recarga que ha sido dedos de alta en el sistema. Esos más de 3.800 puntos de recarga, ¿son muchos, o pocos? En las grandes ciudades podrían ser suficientes, pero si nos vamos lejos de los grandes centros urbanos, la verdad es que no parecen demasiados. Siempre hemos de comparar el número de puntos de recarga con la cantidad de coches eléctricos matriculados (que, recordamos, en España supone una cuota de vehículos nuevos matriculados del 0,32%).

Los coches eléctricos más vendidos en España son coches pequeños, utilitarios y urbanos, y su uso mayoritario es en la ciudad. No son coches pensados para lanzarse a grandes viajes, la verdad. Pero eso no significa que no queramos, como propietarios del vehículo, salir un día de escapada, ¿no? Los grandes coches eléctricos, como los Tesla, o los coches de alta gama como Jaguar I-PACE (a partir de 79.500 euros, ahí es nada) o el Audi e-Tron (desde 82.700 euros) no están hechos para el gran público, desde luego.

Para poner las cosas en perspectiva, y teniendo en cuenta que no es descabellado pensar que debemos rondar los 5.000 puntos de recarga reales, somos el quinto país en Europa en número de instalaciones. Tenemos por delante cuatro países que aglutinan (datos de agosto 2018) el 76% de los puntos de recarga en Europa: los Países Bajos (28%), Alemania (22%), Francia (14%) y Reino Unido (12%). España reúne casi un 5%, y si sumamos Portugal (1,32%) la Península supera el 6,1% de puntos de recarga en Europa.

Así pues, podemos decir que en España tenemos una red de recarga para vehículos eléctricos en expansión, algo alejada de los principales países en infraestructura eléctrica, pero acorde con la pobre cuota de mercado de este tipo de vehículos en la actualidad. Comparando ese 0,32% español con el 1,92% de los Países Bajos se entiende que en aquél territorio haya un mayor afán por dotar al país de una buena infraestructura.

Eso sí, cualquier país se queda a años luz de Noruega, con un 20,2% de cuota de mercado de vehículos eléctricos nuevos... y una red de recarga que no llega a los 3.000 puntos. El misterio se entiende explicando que en Noruega, casi todos los propietarios de coche eléctrico tienen un punto de recarga en el domicilio.