Dejemos de considerar a los empresarios como algo malo

Emprendedor



Ayer emitieron en el canal de TV Canal 4 el primer programa de 'La clienta', una interesante iniciativa para poner en valor a los pequeños empresarios de mi tierra natal. Si bien el programa es en mallorquín, se entiende bastante bien.

A partir del minuto 13 de programa me entrevistan, como director editorial de iAhorro. La idea es ver qué tiene que tener en cuenta un emprendedor a la hora de hacerse empresario, las expectativas económicas para este 2014 y cómo solicitar financiación a una entidad bancaria. Evidentemente, no hay fórmulas mágicas y todo depende de muchas variables, si bien podemos dar algunas ideas que orientarán al que decida montar su propio negocio.

La primera idea que intento dejar clara es que ser emprendedor no significa ser un buen empresario. El término empresario sigue teniendo connotaciones negativas en el imaginario colectivo, muchas veces por culpa de los grandes empresarios (grandes por el tamaño de sus empresas, no necesariamente por su habilidad gestora) y sus declaraciones rocambolescas, pero también por el desconocimiento de la importancia que tiene el empresario en nuestra economía y sociedad. Un emprendedor puede tener una gran idea de negocio y una fuerza de voluntad inquebrantables, pero una idea no es una empresa. Ser empresario significa adquirir habilidades y formación en gestión empresarial, lo cual puede ser muy complicado y aburrido para determinados emprendedores. Formarse y rodearse de profesionales en la gestión de empresas es determinante para tener éxito.

Un buen empresario no solo sabe ganar dinero, sabe hacer bienes y servicios que aportan valor a la sociedad, sabe divertirse y mejorar la vida de su equipo, además de crear ideas y empleos de calidad. Lo de que la función de una empresa es meramente maximizar los beneficios, lo cuestiono en una sociedad democrática moderna.

En cuanto a la búsqueda de financiación bancaria, lo primero que digo es que antes de acudir a un banco hay que conseguir que familiares y amigos confíen en nuestro proyecto y nos dejen dinero. Si los nuestros no arriesgan, no sería extraño que tampoco lo hiciera el banco. En todo caso, otras opciones como las sociedades de garantía recíproca, ICO, ENISA, incubadoras y Business Angels son vías alternativas o complementarias a tener muy en cuenta.

También es muy importante que, seamos una gran empresa o un autónomo que se genera su propio empleo, aprendamos a usar Internet y su capacidad de generar negocio y contactos, para vender nuestros bienes y servicios.

De estos puntos y otros más hablo en la siguiente entrevista: