"Depósito Solbes", un depósito a plazo con tendencia al alza

Depósito a plazo

tendencia-alza-deposito-solbesSi está buscando colocar sus ahorros en un depósito a plazo de alta rentabilidad, no lo piense más, la respuesta es que debe usted acudir a Hacienda, a la Agencia Española de Administración Tributaria (AEAT). Allí es donde están los mejores depósitos a plazo, o eso al menos es lo que nos vienen a decir los técnicos del temido Ministerio de Hacienda -toco madera, me pongo un escapulario y lo impregno todo con agua bendita, que nunca se sabe con esta gente-.

Según los técnicos del GESTHA, si cualquier contribuyente presenta una declaración equivocada que le obligue a pagar en exceso, cuando Hacienda le devuelva ese importe pagado de más, lo hará con un 7 por ciento de interés de demora, un tipo que triplica lo que nos pueden ofrecer ahora la mayor parte de los depósitos a plazo, a partir de su tendencia a la baja. En consecuencia, bastará que hagamos de la declaración respecto de cualquier tipo impositivo y nos equivoquemos voluntariamente para pagar al fisco una cantidad adicional. Hacienda nos asegurará el 100 por cien del capital y nos dará el 7 por ciento de interés, mucha más de lo que nos ofertarían por un depósito a plazo, por Letras del Tesoro o por Deuda Pública.

Esto es consecuencia del elevado interés de demora fijado por la Ley de Presupuestos para 2009, aprobada hace sólo un par de meses, y que fija en un 7% el tipo de interés aplicable a los aplazamientos o fraccionamientos de las deudas tributarias.



Cualquier contribuyente que presente su declaración equivocada y pague más dinero de la cuenta, podrá solicitar la devolución del ese exceso en el plazo máximo de 4 años. Dicho de otro modo, el "Depósito Solbes" tiene vencimiento aleatorio, con período máximo de 4 años. El 100% del capital está asegurado, no permite la disponibilidad del importe invertido hasta el vencimiento, y abona los intereses en esa misma fecha final. Si desea usted renovar la inversión, sólo tendrá que repetir la operación para volver a recoger los rendimientos pasados unos años. Aunque para entonces -¡el cielo no lo quiera!-, igual el producto financiero se llamará "Depósito Magdalena Álvarez", "Depósito Furtivo Bermejo" o "Depósito Sebastián, el de las bombillas".