Actualidad económica >

¿Es el momento de comprarme un coche eléctrico?

Gastan poca energía, pero ¿es rentable comprar uno?

- Última actualización el 28/05/2018

image backgorund post

Con los coches eléctricos protagonizando titulares de los medios de motor casi cada día, uno puede preguntarse si no sería rentable apostar por este tipo de motorización para ese próximo coche que estamos planeando comprar.

Al fin y al cabo, un coche eléctrico consumirá tan solo la electricidad que necesita para recargar la batería, y sabes que se puede recargar a buen precio porque eso te han contado. Aunque, por otro lado, no podrías hacer viajes muy largos porque no llegarías al destino... En fin, que es un lío y por eso vamos a tratar de decidir si es un buen momento para comprar un coche eléctrico, o no.

Ayudas a la compra de vehículos eléctricos

Sin ayudas, nadie compra. Los coches y vehículos eléctricos en general se venden siempre que hay planes de ayuda del Gobierno destinados a tal fin. Estos planes cambian de nombre continuamente, por ejemplo el Plan MOVEA, o el Movalt, o el último del que seguramente habrás oído hablar: el Plan VEA. Estos planes suelen financiar una parte de la compra total y, a la vez, agotarse en cuestión de horas desde que se les da la "luz verde". Si estás ya decidido a comprar un coche eléctrico, el Plan VEA (que se supone que activarán en junio) es fundamental. Pero hay más cosas que tener en cuenta antes de tomar la decisión.

Los costes de adquirir un coche eléctrico

El primero y más evidente es el coste del coche en sí. De momento se puede decir sin pudor que son soluciones caras en comparación con las soluciones de combustión (diésel o gasolina), puesto que para prestaciones similares a las tradicionales en cuanto a potencia, obtenemos autonomías muy reducidas y el coste de adquisición es mucho mayor. Los coches eléctricos tienen algunas ventajas con las que te ahorrarás algo de dinero pero, en pocas palabras: no son suficientes.

El segundo gasto que debemos hacer, por prioridad, es el de instalar un punto de recarga en nuestra plaza de garaje. Esto supone un desembolso de cierta envergadura, aunque si compras el vehículo beneficiándote de las ayudas, el concesionario debería hacerse cargo de 1.000 euros más IVA (21%) del coste de instalación del punto de recarga. O bien, hacerte un descuento equivalente en el precio de compra.

A pesar de que la Ley de Propiedad Horizontal solo exige que el propietario de una plaza de garaje notifique a la comunidad la intención de realizar la instalación y que la realice un instalador autorizado, el propietario corre con todos los gastos y, además, ha de hacerse cargo de la factura eléctrica (y de aportar la solución que tenga menos impacto en la comunidad, lógicamente).

Por otro lado, si piensas que el coche eléctrico lo vas a amortizar enseguida gracias a la diferencia de costes de combustible (por un lado electricidad, por otro diésel o gasolina), diremos que actualmente es casi inviable. Tendríamos que recorrer tantos kilómetros con el eléctrico que consumiríamos la vida útil de la batería y tendríamos que adquirir una nueva, si la garantía no nos cubriese el desgaste por deterioro.

Un gasto extra pocas veces contado es que, sí, recargar en casa es barato (teniendo en cuenta el coste del punto de recarga, claro), pero la recarga rápida fuera de casa es cara, a menos que compres un Tesla (gratis de por vida). Pero claro, hablamos de un coche que parte de los 86.800 euros en el caso del Tesla Model S 60...

La autonomía y tu uso habitual

Si no tienes suficiente con estos datos sobre costes y demás, que como es lógico habría que elaborar mucho más para cada caso concreto, ahora viene el tema de la autonomía y el de responder a la pregunta: "¿Qué coche eléctrico me conviene?".

Para el común de los mortales, todos los que no nos podemos gastar 80.000 o 100.000 euros en un capricho tecnológico, los coches alcanzables (a duras penas) tienen autonomías bastante reducidas. Si añadimos el inconveniente del tiempo de recarga (la recarga rápida está bien, pero se recomienda no hacerla a diario) y que no hay una red de recarga suficiente en el país...

Deberíamos elegir un coche que nos permita realizar el trayecto diario medio con holgura. Por ejemplo, si hacemos 60 km diarios y añadimos un margen de seguridad que compense la pérdida de capacidad de la batería con el tiempo (añade un 20%, mínimo, para cubrirte a largo plazo), y si además tenemos en cuenta que la autonomía NEDC es muy imprecisa, deberíamos irnos a por un coche que disponga como poco de 150 km de autonomía NEDC. Y ese es un coche muy pequeño.

Si deseamos mayores autonomías, tanto más nos va a costar la compra.

Sin entrar en más detalle por motivos de espacio, no es el mejor momento para comprar un coche eléctrico. Hace falta que lleguen baterías más eficientes y con mayor capacidad, hace falta mejorar la velocidad de carga con seguridad y hace falta rebajar el precio de compra inicial, o al menos mejorar las ayudas a la compra. Mientras tanto, ganan la comparación los pequeños motores de gasolina y, también, los diésel.



 

Sobre el autor del artículo.


Creando contenidos para empresas en Internet desde 2007. Soy copywriter y redactor SEO profesional y colaboro con iAhorro en el área de finanzas personales y ahorro doméstico.Creo que contar con una comunidad como la que ofrece iAhorro es un apoyo muy importante para las familias y para cualquiera ...

Más artículos suyos:
· 3 productos que podemos negociar con el banco.
· ¿Cómo saber cuánto ancho de banda consume cada servicio que uso?.
· Cómo hacer el test de velocidad ADSL correctamente.
· Los combinados ADSL+Fijo+Móvil: pros y contras en vídeo.

Posts Relacionados