¿Puedo pedir una hipoteca para comprarme una casa para veranear?

Nerea Gastesi I

Para estos casos podemos pedir una hipoteca para segundas residencias

¿Puedo pedir una hipoteca para comprarme una casa para veranear?

Tenemos ganas de viajar, de vivir aventuras y nuevas experiencias, aunque sea en el ámbito nacional. Eso es lo que indica el informe emitido por el Observatorio Nacional del Turismo Emisor. Las tendencias este año serán los destinos nacionales, destacándose entre ellos los espacios naturales, los destinos rurales y playas tanto de la península como de las islas.

Puede que durante estas vacaciones encontremos un lugar que nos apasione, una ciudad, un pueblo en la costa o, incluso, un lugar perdido al que queramos volver más a menudo. Para visitarlo con más frecuencia necesitaríamos adquirir una vivienda en la zona y, para ello, puede que tengamos que pedir una hipoteca, ¿el banco puede concedernos una hipoteca para una vivienda de vacaciones?

Las entidades bancarias tienen una fórmula preparada para estos casos: las hipotecas para segundas residencias. Son préstamos destinados a viviendas que utilizamos en un periodo concreto del año: las vacaciones de verano, navidades, semana santa…

Las condiciones que los bancos exigen en estas hipotecas son más estrictas, debido a que existen más probabilidades de que, en caso de que nos encontremos en dificultades económicas, dejemos de pagar. Cuando se trata de nuestra vivienda habitual intentaremos pagar la cuota pase lo que pase, porque es el lugar donde vivimos la mayor parte del año. La segunda residencia, en cambio, la usamos en periodos concretos, por lo tanto, nos podríamos plantear dejar de pagar su hipoteca si tuviéramos problemas económicos.

Por ese motivo, los bancos ofrecen como máximo el 70% de financiación de las viviendas utilizadas para segunda residencia. Eso significa que Tendremos que aportar el 30% restante más un 10% añadido para hacer frente a los gastos relativos a la compraventa y formalización de la hipoteca. En definitiva, si necesitamos la financiación para una vivienda de 150.000 euros, por ejemplo, nosotros tendremos que aportar 45.000 euros de nuestro bolsillo.

Intereses más altos a devolver en plazos más cortos

La financiación que conceden los bancos no es lo único que cambia en las hipotecas para segundas residencias. El periodo de amortización se reduce, teniendo como máximo 20 años para devolver el dinero que nos han prestado.

Esto se debe a que la entidad quiere asegurarse de que se terminará de pagar la hipoteca de un inmueble que no es primordial. Es por ello que los intereses también son más elevados: suben hasta dos décimas más de la media.

En definitiva, las hipotecas para segundas residencias son una buena opción cuando queremos tener nuestra casa de vacaciones, pero no tenemos todo el dinero para comprarla directamente. Lo que debemos tener en cuenta es que los bancos nos exigirán más requisitos, por lo tanto, es aconsejable disponer de más ahorros de los habituales para hacer frente a esta operación financiera.


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