Hipotecas para jóvenes… ¿Una realidad?

Nerea Gastesi I

Entidades como Santander, Kutxabank o Ibercaja han creado productos adaptados a estos perfiles

Hipotecas para jóvenes… ¿Una realidad?

Independizarse es un proceso complicado, más aún cuando el precio de la vivienda sigue subiendo. Según el último informe de Tinsa el precio de los inmuebles se ha incrementado en un 1,6% en el mes de septiembre, pero si comparamos con marzo de 2020, cuando empezó la pandemia, el aumento es mayor. De hecho, en la costa mediterránea el precio ha subido un 7% y en los municipios de interior un 6,8%.

Los sueldos de los más jóvenes, en cambio, siguen alejados de lo que cobra un adulto medio. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (2019) destacan que una persona adulta (45-54 años) que tiene un trabajo a jornada completa gana 2.366,98 euros de media, mientras que una persona entre 25 y 34 años cobra 1.856,49 euros. Esto significa que los jóvenes ganan un 21,6% menos que las personas de mediana edad.

¿Cómo pueden independizarse entonces? Una posibilidad podría ser el alquiler, pero en algunas Comunidades Autónomas el precio puede suponer más de la mitad del sueldo medio. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, el precio medio es de 1.047 euros, un 56% del sueldo medio de los jóvenes según el último informe emitido por iAhorro.

En este contexto algunas entidades han decidido apostar por este tipo de clientela y lanzar las llamadas hipotecas para jóvenes. Son préstamos que intentan adaptarse a la situación económica de estos clientes para que, de esta forma, puedan formalizar una hipoteca.

La primera característica de estas hipotecas es la financiación. Normalmente un banco nos proporciona el 80% del valor de la vivienda y el 20% restante lo tenemos que aportar nosotros. Por lo tanto, si vamos a adquirir una vivienda de 300.000 euros tendremos que dar 60.000 euros. En las hipotecas para jóvenes, en cambio, la financiación puede llegar hasta el 90% o, incluso, al 95%, por lo tanto, tan solo tendrían que poner entre 30.000 y 15.000 euros.

La edad también hay que tenerla en cuenta. Cada banco establece un rango en el que considera que una persona es joven: normalmente suelen ser los menores de 35 años. Eso significa que las personas que superen esa edad no podrán optar a estas hipotecas.

El aval es importante. Las personas que solicitan estas hipotecas aún no son del todo estables financieramente hablando y, por ese motivo, los bancos quieren tener la seguridad de que el dinero que han prestado les va a ser devuelto. 

Santander, Ibercaja o Kutxabank con las hipotecas para jóvenes

Kutxabank e Ibercaja llevan años apostando por los jóvenes a partir del producto que han diseñado para ellos. Es de tipo variable y admite a personas menores de 34 años. Ofrecen la posibilidad de conseguir un interés bonificado si domiciliamos nóminas que sumen los 3.000 euros o gastamos 1.200 euros anuales con sus tarjetas, por ejemplo.

Ibercaja anunció que iba a sacar al mercado préstamos hipotecarios para personas menores de 36 años. Su mayor ventaja es que concede el 95% de financiación, por lo tanto, el cliente tan solo tendrá que aportar el 5% restante más el 10% para los gastos de notaría etc. 

Santander también proporciona el 95% de financiación con un periodo de amortización de 35 años en su hipoteca para jóvenes, pero pide un aval que se extinguirá cinco años después de haber formalizado la hipoteca. Podremos conseguir bonificaciones en el interés domiciliando una nómina de 600 euros al mes, tres recibos, etc.

En definitiva, poco a poco los bancos están creando estos productos para atraer al comprador del futuro: los jóvenes que no tienen ahorros y, por lo tanto, no pueden acceder a una hipoteca al uso.


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