La desconfianza de los consumidores (más de un 38% de los encuestados) pincha la burbuja del Black Friday

Un 49,3% de los usuarios paga los gastos con los ingresos del mes, pero aumenta el uso de tarjeta que es la forma de pago para un 25,33% de los compradores.


El Black Friday da el pistoletazo de salida a la campaña de Navidad. Desde el año 2013, esta fiesta de las rebajas que se celebra después del Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, es decir el día siguiente al cuarto jueves del mes de noviembre, se ha convertido en un referente para las compras de Navidad.  5 consejos para aprovechar BIEN el 'Black Friday'

Sus fuertes descuentos lo convirtieron rápidamente en Estados Unidos en uno de los días más importantes del año en cuanto a nivel de consumo. En España varias empresas empezaron a sumarse a esta iniciativa en 2013, pero no fue hasta 2015 cuando su popularidad se extendió. 

Sin embargo, en los últimos años varias asociaciones de consumidores han denunciado ciertos ‘trucos’ en los descuentos como elevar los precios los días previos al Viernes Negro para después bajarlos. Según el estudio de iAhorro.com sobre el consumo en el Black Friday, el 38,3% de los encuestados piensa que las ofertas no son reales a las que unimos un 9,20% que cree que el descuento es insuficiente da como resultado que un 47,50% no se ve atraído por las propias características de estas promociones. Este es uno de los motivos por lo que 1 de cada 5 ciudadanos que compró el año pasado, no lo hará este año. Además, solo un 8% de los encuestados señala los problemas económicos como el motivo principal para no comprar este 2018. 

“Los datos de 2017 demuestran que para ahorrar no hace falta comprar en Black Friday: de hecho, respecto al precio que tenían en el mes anterior al Black Friday, casi la mitad de los productos (48%) de nuestro estudio no habían variado de precio. Un 41% tenían un precio superior a ese mínimo del periodo y sólo un 11% cumplían los requisitos para poder indicar un precio inferior. En general, los productos durante el Black Friday eran en torno a un 2,5% más caros que el mínimo que alcanzaron en el último mes”, destaca Ileana Izverniceanu, directora de comunicación y relaciones institucionales de OCU.

Para hacer este estudio, la OCU somete a un control exhaustivo a 32 tiendas desde el 23 de octubre. Durante este mes, revisan los precios de 2.000 productos de 21 categorías (electrodomésticos, electrónica, tecnología...)
En total analizan unos 15.000 precios. 
 

Madrid y Valencia, las comunidades donde más cae el porcentaje de compras para 2018

En 2017, un 56,9% de los españoles compraron en la jornada del Black Friday, sin embargo, en este 2018 sólo prevé comprar un 54,5%. Esta caída es desigual en el territorio nacional, pero es más acusada en las comunidades con mayor densidad de población y que en años anteriores lideraban los rankings de volúmenes de compra. 

Si comparamos los datos de 2018 con los de 2017, este año en Cataluña y Madrid lideran el ranking del porcentaje de ciudadanos que van a dejar de comprar, un 19,3% y un 15,03% respectivamente.  La media en España está en el 11,30% por lo que Valencia (13,03%) también se sitúa por encima de este dato. En el lado contrario está Castilla-La Mancha y Andalucía donde el Black Friday atrae a un 14,87% y un 14,37% más de ciudadanos este año. 

“El Black Friday no es momento de compra tan consolidado en España como las rebajas. Esto explica no solo una pequeña tendencia a la baja, sino que esta se produce como resultado de la diferencia entre importantes movimientos de entradas (gente que comprará por primera vez o que volverá a hacerlo) y salidas. Es llamativo que las salidas más fuertes se produzcan en Cataluña y Madrid justamente donde había tenido un impacto superior en los años anteriores.  También hay un descenso en el presupuesto no motivado por problemas económicos sino por un cierto desencanto y muy relacionado con experiencias en los años anteriores. En definitiva, las comunidades donde más se han comprado anteriormente, es donde más se pierde gente interesada. Tampoco hay que olvidar que la compra es muy casual para buena parte de los españoles, sin ningún motivo aparente, por lo que es fácil tanto comprar como dejar de hacerlo”, destaca Antonio Gallardo, experto financiero de iAhorro.com.
 

Los ciudadanos no se creen las ofertas del Black Friday 

No tener dinero no es una de las principales razones por la que los ciudadanos no compran en el Viernes Negro; solo un 8% de los usuarios señalan este motivo. Un 38,3% piensa que las ofertas no son reales a las que unimos un 9,20% que cree que el descuento es insuficiente da como resultado que un 47,50% no se ve atraído por las propias características de estas promociones. 

Un 44,92% de los catalanes, un 43,23% de los valencianos y un 43,19% de los madrileños, tres de las 4 comunidades con más población y que lideraban las compras en años anteriores son los más incrédulos con las ofertas lo que muestra claramente una mala experiencia en los años precedentes.

“Uno de los efectos más llamativos de este año es el desencanto de los compradores porque perciben o porque su experiencia anterior les ha dejado claro, que las ofertas no son adecuadas, tanto por ser limitadas a pocos productos o porque su porcentaje de descuento no es elevado o menos de lo esperado. De hecho, en las comunidades que parten con mayor volumen de compradores en el año anterior la percepción del descuento que piensa encontrar en su compra es también mucho menor que en aquellas que va a comprar por primera vez. Si se quiere que estos días se compre más, el comprador debería dejar de pensar que es un reclamo con ofertas puntuales a creer que es una promoción real, y ese esfuerzo lo deben hacer las tiendas”, explica el experto financiero de iAhorro.com.

El presupuesto medio para el Black Friday es de 139,09 euros por familia 

Para este 2018, la mayoría de los encuestados piensa gastarse entre 100 y 150 euros. Según el análisis de iAhorro.com la media estaría en 139,09 euros si tenemos en cuenta que un 50,3% piensa gastarse entre 50 y 150 euros, y solo un 21,43% más de 200 euros.

Pero la distribución de este presupuesto es muy desigual. Mientras en Madrid el presupuesto se eleva 152,80 euros y en Canarias se reduce hasta los 109,52 euros. Además, el 58,8% de los consumidores que compró el año pasado gastará los mismo este 2018, un 18,3% gastará más y un 22,9% que afirma que comprará menos. 

¿Por qué este año los usuarios van a gastar menos dinero? “No hay razones económicas sino de percepción de lo que es Black Friday. Son ofertas puntuales que no abarcan todos los productos o al menos lo que busca el cliente y que por tano no suple al grueso de las compras navideñas. Todo ello lleva a que a priori se destine menos dinero sobre el presupuesto total”, apunta Gallardo

En Estados Unidos el Black Friday es una oportunidad para adelantar las compras de Navidad, sin embargo, en España no termina de cuajar. “La cultura española es de dejar las compras para última hora, como norma general seguimos comprando los últimos días. En el caso de los regalos los momentos de mayor demanda son entre el 2 y el 5 de enero, con lo que el adelanto de las rebajas de muchas marcas en esos días si consigue acaparar una cantidad mayor del presupuesto para la Navidad.  A pesar de esto, cada vez hay más consumidores que anticipan sus compras y puede que en el futuro se consolide un crecimiento moderado en las compras de estos días especiales de noviembre, pero para eso también será necesario que se cambie la percepción de días de ofertas puntuales y se sea más transparente, sino pasará lo que ocurre ahora que no dejan de ser compras puntuales y que no se consiga la fidelización del consumidor”, señala Antonio Gallardo.   

Respecto a la planificación de estos gastos, tan solo un 27,3% realiza un presupuesto previo y un 72,70% no hace ningún tipo de planificación. Si una de las grandes carencias en la economía familiar es la falta de control de gastos, se maximiza en este tipo de compras por impulso.

La falta de planificación del presupuesto a gastar provoca que muchos usuarios aplacen sus pagos con la tarjeta de crédito o pidan algún tipo de préstamo. ¿A partir de cuánto dinero es mejor usar un tipo de financiación u otra?  “Aquí hay un factor importante más allá de los intereses que es la rapidez con la que necesitamos algo. Cuando estamos valorando un minicrédito es que necesitamos financiación en nuestra cuenta ya. En estos casos los intereses suelen pasar a un segundo plazo, aunque no sea la característica que nos haga decidirnos por un producto u otro es fundamental conocer los intereses que pagaremos para saber si nos interesa”, apunta Eduardo Zafra, director de Préstamos y Tarjetas en iAhorro.com

Esto también tiene su reflejo en la forma de pago de las compras, ya que la mayoría de los casos (49,31%) lo abona con los propios ingresos del mes, como si fuera otro gasto corriente, solo un 16,43% ahorra para hacer frente a estos gastos y ya un 25,33% financia con tarjeta de crédito. Si sumamos el 8,93% que utiliza formas de financiación especiales de establecimientos (como líneas de crédito o anticipos), el total que financia las compras se eleva hasta 34,26%, más de un tercio. 

 

La distribución del pago con tarjetas también es muy desigual

 

Murcia es donde se usará más, con un 35% mientras que en lado contrario está Cataluña con un 9,3%. Con respecto al modo de financiar las compras, la tarjeta sigue siendo el método más tradicional para buena parte de los consumidores (40,19%) que tan solo acumulan sus compras para abonar el total del saldo en su periodo de liquidación, con lo que tan solo aplazan sus compras en periodos inferiores a un mes. Sin embargo, la forma con la que más se paga la financiación con tarjeta es el pago de una cuota fija al mes (44,43%) y solo un 15,38% lo realiza fraccionando las compras por un número fijo de meses.

Para aquellos ciudadanos que estén esperando el Black Friday para hacer un gran desembolso de dinero deben consultar las diferentes opciones de financiación del mercado. “Supongamos que queremos financiar entre 1.000 y 5.000 euros, con este objetivo destacaríamos 3 modalidades de financiación que se adaptan bastante bien a los descuentos que se ofrecen durante tiempos cortos”, matiza el director de Préstamos y Tarjetas de iAhorro.com 

  • •    Tarjetas de crédito con sus dos modalidades de pago: a final de mes y pago fraccionado. Las tarjetas de crédito también nos permiten tener el crédito asociado en efectivo. Aunque en la mayoría de los establecimientos se puede pagar con tarjeta es una opción que conviene en otras situaciones
  • •    Líneas de crédito, solo pagas intereses por el dinero que utilices. 
  • •    Créditos rápidos: porque las cantidades que se conceden están entre las mencionadas y las gestiones son muy rápidas 

Zafra destaca que los préstamos al consumo, “aunque es uno de los productos de financiación con intereses más bajos, se descartará para los poco previsores ya que los tiempos de gestión suelen ser más amplios. El tiempo que tardas en conseguir la financiación del producto es clave para decantarnos por uno o por otro, sobre todo para los menos previsores. Sí es cierto que al no conocerse las ofertas hasta el mismo viernes es complicado saber si se va a optar por la compra. Los tiempos estimados de concesión de productos financieros son dos o tres semanas para las tarjetas, líneas de crédito entre uno y siete días y créditos rápidos de uno a tres días.
 

¿Cómo usan los clientes la tarjeta de crédito?


El 45% de los clientes paga una cuota fija todo el mes, mientras que el 40% aplaza unos días su deuda y paga la totalidad a final de mes. Solo un 15% de los españoles fracciona las compras a lo largo de varios meses.  El director de Préstamos y Tarjetas afirma que “lo más recomendable es utilizar el pago a final de mes porque no tiene intereses. Hay algunas que no lo cargan a final de mes sino que dan más plazo y puedes llegar a financiar un producto hasta en 45 días. Si se va a pagar aplazado habrá que calcular cuánto me va a costar la compra y cuánto voy a tener que pagar cada mes para saber si se puede permitir el endeudamiento. También conocer las condiciones de cancelación si se puede pagar antes o las penalizaciones por demora, especialmente si estamos siendo optimistas con la posibilidad de pago”.

Además, este experto señala que si vamos a financiar nuestros gastos hay que prestar mucha atención a la cuota y a los porcentajes de pago. “Hay dos factores ligados entre sí que repercuten en los intereses que se pagarán: plazo y cuota. Si pago mucha cuota voy a acortar el plazo y pagaré menos intereses. Recomendaría la cuota máxima que me pueda permitir. Y conocer todos los escenarios con los que nos podamos encontrar como, por ejemplo, si hay penalizaciones en caso de no poder asumir el pago de alguna cuota. Los intereses se calculan sobre el dinero que se debe y cuanto más se disminuya ese importe menos intereses pago”, apunta Zafra.