¿Por qué me deniegan los préstamos que pido?

Razones principales por las que una entidad financiera nos puede negar el crédito.

El proceso de solicitar un préstamo personal suele ser más o menos largo y tedioso, pero cuando ya tenemos todos los papeles preparados y nos disponemos a recibir el «sí» del banco… nos lo deniegan por alguna razón. ¿Por qué puede suceder esto? ¿Cuáles son las razones principales por las que se niega el crédito?

Morosidad

El principal motivo de negación del crédito es la morosidad. Figurar en algún registro de morosidad como ASNEF o RAI supone recibir el «no» de manera inmediata. Eso sí, existen entidades que permiten el crédito estando en ASNEF siempre que la deuda no sea elevada —y no sea con una entidad financiera—, por ejemplo, por debajo de 500 euros o de 1.000 euros.

Eso sí, estos créditos que nos pueden conceder aún estando en ASNEF tienen una clara contrapartida para las entidades que los ofrecen, puesto que sus intereses son elevadísimos en comparación con los intereses de un crédito «normal». Así pues, es mejor pensárselo dos veces antes de recurrir a estos extremos.

Ingresos o empleo inestables

Otra de las razones de peso es que no tengamos un trabajo estable, o que no tengamos unos ingresos medios mensuales mínimos. Es una de las razones más básicas porque sin ingresos estables no se puede garantizar el pago de las cuotas. Y sin empleo estable —y se puede considerar inestable por diversas causas—, o sin antigüedad suficiente, también pueden echar para atrás nuestra solicitud.

La razón es simple: hemos de aportar garantías en cuanto a trabajo e ingresos de manera que la entidad financiera valore si seremos capaces de satisfacer las cuotas durante el tiempo que dura el préstamo.

Aval

Para los préstamos de importes medios y elevados, la entidad nos puede exigir un aval. Como sabemos, el avalista es la persona que responde de la deuda de un tercero en caso de impago de este. Es decir, es una persona que responde con su patrimonio si nosotros, los que solicitamos el préstamo, dejamos de pagar.

Una entidad financiera no tiene por qué exigir un avalista para conceder un préstamo, pero sí puede exigir aval. Para préstamos de gran consideración, un aval común puede ser nuestra casa. Si la entidad nos exige un aval y no podemos aportarlo, ni garantías adicionales, el préstamo nos será negado.

Historial de crédito

Puede suceder que cuando solicitamos un préstamo tengamos otro, u otros, en curso. En esos casos, la entidad a la que solicitamos el crédito investigará nuestro historial. El análisis que hagan se va a basar en los productos de crédito en vigor cuando se estudia nuestro caso, pero también qué tipo de productos son, la cuantía, la duración del mismo... El nivel de endeudamiento del solicitante es una información muy valiosa para le entidad que ha de evaluar el riesgo.

Otras posibles razones para que nos denieguen la financiación

Existen otras razones posibles para que nos nieguen el acceso a un préstamo, como por ejemplo no tener la edad mínima requerida para ello. En estos casos, poco podremos hacer salvo intentar acceder a préstamos para jóvenes o a microcréditos..., pero esta opción conlleva sus riesgos, sobre todo si tenemos entre 18 y 21 años e ingresos inestables o mínimos.

También pueden rechazar nuestra solicitud si no son capaces de contactar con nosotros por teléfono, o bien porque hayamos dado datos incorrectos, por la razón que sea. Esto, que parece una tontería, es crucial cuando nos planteamos solicitar un préstamo online, tal y como te contamos hace poco en iAhorro.

 

     

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