¿Qué diferencias hay a la hora de pedir un préstamo que el cliente esté jubilado o reciba un subsidio?

Es innegable que a la hora de pedir financiación la situación económica es clave.

Es innegable que, a la hora de pedir un préstamo, la situación económica y personal del solicitante es clave. Las entidades hacen un estudio con detenimiento del perfil del solicitante y la forma con la que obtienen los ingresos es parte esencial, así como el importe de dichos ingresos.

Las entidades necesitan que la persona solicitante de financiación tenga una fuente de ingresos y que ésta sea periódica, demostrable y estable. Esta es la situación ideal para las entidades. Pero hay perfiles de solicitantes que no siempre cumplen con esos ideales. ¿Qué opciones tiene un solicitante que cobre una pensión por jubilación? ¿Y quien cobre un subsidio por desempleo?

La mayor diferencia entre quien cobra una pensión por jubilación y el que cobra un subsidio reside en el tiempo.

Pensión por jubilación, mayores opciones pero con plazos de amortización más cortos

Quienes reciban pensión por jubilación tendrán otro hándicap a la hora de solicitar un préstamo: la edad. Y es que, aunque sí tienen la “seguridad” de recibir un ingreso estable, la edad será determinante, ya que cuanto mayor sea la edad del solicitante, mayor es el riesgo de impago. Las entidades suelen exigir que el solicitante no tenga más de 75 años cuando llegue el momento de pagar la última cuota del préstamo.

Esto supone una barrera a la hora de facilitar financiación. Además, el plazo para la amortización del préstamo se reduce considerablemente. En el siguiente vídeo explicamos esta circunstancia:

Las entidades en este caso lo que suelen pedir son avales que intervengan en la operación y amplíen las opciones y garantías de pago. En el siguiente vídeo explicamos lo que supone convertirse en avalista:

Otra herramienta para aumentar las garantías de pago en caso de siniestro o fallecimiento del titular del préstamo es la condición de contratar un seguro de impago o seguro de amortización, cuyo beneficiaria sea la entidad bancaria.

Subsidio por desempleo, ¿bien visto por las entidades?

El subsidio o prestación por desempleo es una fuente de ingresos, pero para las entidades financieras esta fuente de ingresos no tiene el mismo valor que una nómina. Los motivos son varios, por un lado, está el importe y por otro lado el tiempo que esta prestación existirá. La mayor diferencia entre quien cobra una pensión por jubilación y el que cobra un subsidio reside en el tiempo de duración de los ingresos. El subsidio por lo general tendrá fecha de finalización, o quizás es necesario que sean renovadas, lo que conlleva la incertidumbre de no saber si será así o no. Esa incertidumbre es la que las entidades no ven con buenos ojos.

Por esto, las entidades que están dispuestas a otorgar financiación a quienes cobran un subsidio, no serán las más tradicionales y no lo harán por importes elevados. Por lo general, los préstamos accesibles serán aquellos por importes no superiores a 600€ y el plazo para su devolución rondará los 60 o 90 días. Otra opción serían los préstamos con garantía hipotecaria, con los que acceder a importes más elevados pero cuya garantía de pago es un inmueble en propiedad.