Qué es un préstamo puente

Tipo de préstamo en desuso que sirve para cubrir un déficit de capital en un periodo de tiempo hasta obtener un nuevo préstamo a largo plazo

Para ir de un sitio a otro, esa es la utilidad de un puente. Y un préstamo puente tiene esa misma función, poder llevar al solicitante de una situación económica a otra y conseguir su objetivo. El préstamo puente responde a una necesidad de financiación inmediata para conseguir una de mayor envergadura en un futuro cercano.

El préstamo puente se crea como un nuevo préstamo que permite acercar posturas entre uno existente y otro que se quiere formalizar. Este tipo de préstamo une la deuda que queda pendiente del primer préstamo junto a la deuda del próximo préstamo.

Características del préstamo puente

Se trata de un tipo de préstamo en desuso. No es habitual que las entidades faciliten este tipo de financiación, aunque existir, existen. Lo normal es que los préstamos puente los den la misma entidad y para ello han de conocer muy bien al solicitante, su historial crediticio y que el solicitante pueda garantizar la devolución del préstamo, casi más que si se solicita un primer préstamo. Se solicitarán mayores garantías para que este tipo de préstamo se conceda ya que la entidad bancaria asume mayores riesgos, al ser el prestamista del primer préstamo y del segundo.

Los préstamos puente son a corto plazo. Su naturaleza de “puente”, de ser una financiación intermedia entre dos préstamos de una mayor duración, les caracteriza en el tiempo. Por lo general, no suelen ser préstamos con un plazo mayor a 5 años.

En definitiva, sirven para cubrir un déficit de capital en un periodo de tiempo determinado hasta obtener un nuevo préstamo más a largo plazo. Entre sus inconvenientes está su difícil acceso ya que como decimos, precisan de mayores garantías y de cumplir requisitos más estrictos. Se podría decir que la entidad da este tipo de préstamos a quienes considera clientes “vip”. Además, el cliente deberá prestar especial atención dentro de estos préstamos es la penalización por cancelación anticipada del préstamo puente ya que puede ser elevada.

Más encaminados a la compra de vivienda: hipoteca puente

Lo cierto, es que este tipo de préstamo es más conocido para la compra de vivienda. Es decir, se conocen como hipotecas puente. Su objetivo es poder comprar una vivienda mientras la actual está en proceso de venta y no malvender por prisas la primera.

De este modo, se suscribe un préstamo hipotecario que facilita la adquisición de la nueva vivienda, unificándolo con la deuda pendiente del primer préstamo hipotecario. Así, este préstamo puente tiene por un tiempo dos garantías, la vivienda inicial y la que se va a adquirir. Entonces es el cliente el que se compromete a vender la vivienda inicial en un plazo determinado, que por lo general suele alcanzar los 5 años como máximo.

La cuota de este préstamo hipotecario se puede negociar, y según este acuerdo, la cuota puede tener un periodo de carencia de capital, o lo que es lo mismo, que no se amortice capital y solo se haga frente a los intereses o bien que se acuerde un tipo de cuota especial de modo que sea cómoda para el cliente con un importe reducido durante el tiempo en el que no se ha vendido la vivienda inicial.

En caso de vencer el plazo acordado para la venta de la vivienda inicial y no haberse producido la misma, la carencia o la cuota especial llegará a su fin el préstamo será un préstamo hipotecario convencional, con un sistema de amortización habitual. Si finalmente sí se produce la venta de la vivienda en el plazo acordado, el préstamo hipotecario se convertirá en un préstamo hipotecario al uso y lo habitual es que se acuerde que el dinero obtenido por la venta de la vivienda se utilice para amortizar el importe pendiente del primer préstamo hipotecario y del préstamo puente.