¿Qué pasa con un préstamo cuando muere el titular?

Casos a tener en cuenta y trámites necesarios.

El fallecimiento de un familiar es un golpe duro para todo el mundo. Además de la componente emocional natural, tras el fallecimiento de un allegado comienza una etapa de trámites que llevar a cabo. Si esta persona disponía a su nombre de créditos o préstamos todavía vigentes, esto tiene cierta problemática en cuanto a la documentación que debemos tramitar, que merece la pena dedicarle un espacio para aclarar conceptos y dudas.

En primer lugar, al tramitar una herencia de un familiar fallecido hemos de tener en cuenta que se heredan tanto los bienes como las deudas. Es decir, si aceptamos la herencia, automáticamente seremos responsables de saldar la deuda pendiente. Hay que tener en cuenta que la herencia es un derecho, y no una obligación. Por lo tanto, si tenemos la certeza de que el fallecido tenía deudas pendientes y no podemos, o queremos, hacerles frente, podemos renunciar a la herencia.

Sea como sea, la primera acción a realizar es notificar a la entidad correspondiente el fallecimiento del titular del préstamo. Esto se hace para que no se sigan cargando cuotas a la cuenta de la persona fallecida.

Con respecto a la herencia, existen tres supuestos:

  • Que los herederos la aceptan, con lo cual aceptan las deudas y estarán obligados, a partir de ese momento, a satisfacerlas.
  • Que lo herederos no aceptan la herencia, rechazándola, con lo cual no tienen que hacerse cargo de las deudas —ni disfrutarán de los bienes, claro.
  • Aceptar la herencia a beneficio de inventario. Este supuesto es sencillo: cuando las cargas son de menor cuantía que los bienes, los herederos recibirán la diferencia entre ambas. Es decir, a los bienes se le restarán las deudas, y los herederos recibirán lo que quede. Es la manera de aceptar una herencia y saldar la deuda pendiente sin tener que pagar las cuotas pendientes.

¿Y si hay un avalista?

Un avalista es una persona que "garantiza el pago de un crédito, sirve de garantía del cumplimiento de cierta cosa o responde de la conducta de otra persona, normalmente por medio de su firma". Es decir, es la persona que responde ante el impago por parte del cliente de las cuotas establecidas. Si los herederos aceptan la deuda, el avalista seguirá desempeñando la misma función original, y en otro caso dependerá de lo que especifique el contrato.

Otro caso es el de que haya más de un titular del préstamo. En estas situaciones, un porcentaje de la deuda pasa a los herederos. Esto depende del número de titulares: si son dos, pasará el 50% de la deuda —lo que correspondería al fallecido. Si son tres, los herederos decidirían que hacer sobre el 33% de la deuda, y así sucesivamente. En caso de que los herederos renuncien a la deuda, será el cotitular quien se hará cargo de todo.

Documentación a presentar en la entidad

Llegamos a la parte, digamos, tediosa e importante a la vez: la entrega de documentación cuando fallece el titular de un préstamo.

  • Certificado de defunción y de últimas voluntades.
  • Testamento.
  • Escritura de adjudicación de la herencia.
  • Escritura pública de renuncia en caso de que alguno o varios de los herederos no acepten la herencia.

Tras esto, y una vez que el banco nos entrega los certificados necesarios para pagar el impuesto de sucesiones, lo abonamos y presentamos el certificado correspondiente.

 

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