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Ya se venden más coches de gasolina que diésel

Las ventas de coches diésel pasan del 50,11% en 2017 al 37,34% en 2018.


El de los coches diésel es un verdadero culebrón. Este combustible y los motores que lo consumen han pasado de héroes a villanos, de ser la alternativa lógica en la compra de un coche (con sus particularidades, como enumeramos en este artículo) a ser el patito feo del mercado automovilístico. Hoy, ya hace algo de tiempo en realidad, se venden en España más coches de gasolina que diésel, y no parece que la tendencia vaya a disminuir.

Las razones son muchas, y son algo oscuras en realidad. Los primeros movimientos en contra de los coches diésel vienen a raíz de las elevadas emisiones de NOx y partículas, algo que afecta a la salud de las personas porque son causa de afecciones respiratorias. Por ello, las primeras medidas fueron encaminadas a reducir el tránsito de vehículos diésel antiguos en las zonas más céntricas de las ciudades (hasta llegar a prohibir su entrada).

Tiene cierto sentido, en el fondo, ya que los coches diésel de normas anteriores a la Euro 6 son más permisivos con las emisiones o, dicho de otro modo, tienen los umbrales más elevados: emiten más partículas nocivas.

La guerra contra el diésel

No los dejan entrar en las grandes ciudades, subirán los impuestos al combustible (hasta 15 céntimos por litro más a partir del 1 de enero de 2019, según El Mundo), dejarán de recibir ayudas e incluso hay marcas que han anunciado que dejarán de fabricar esos motores lo más pronto posible.

La estrategia era, en teoría, potenciar los nuevos coches híbridos, las tecnologías alternativas y los combustibles y fuentes de energía menos contaminantes. En la práctica, apenas ha aumentado el porcentaje de alternativos (tampoco son precisamente baratos o más asequibles que los de gasolina o diésel, sobre todo para coches de ciertas dimensiones) y sí ha aumentado considerablemente la venta de coches con motor de gasolina (el 55% de las ventas), algo que ni de lejos es positivo para el medio ambiente.

En primer lugar, los coches de gasolina consumen más litros de combustible a los 100 km que sus homólogos (en características del motor) diésel. En segundo lugar, las emisiones de partículas de los gasolina son despreciables, pero a cambio liberan mucho más CO2 a la atmósfera. Es decir, no favorecen enfermedades respiratorias, pero perjudican la atmósfera.

Este verano, durante los meses de julio y agosto, parecía que las ventas de diésel se recuperaban, pero lo que sucedía en realidad es que las marcas de coches estaban liberando stock de diésel. Es decir, sacándose de encima el "problema" probable de un futuro en el que no se vendan los diésel, por la razón que sea.

Eso no es más que actuar guiados por el miedo o la incertidumbre, pero es que los escenarios son rocambolescos: bajarán más las ventas de coches diésel (por ejemplo si se equiparan los precios de los combustibles); esto hará que el valor de segunda mano de un coche de este tipo tienda a cero; menos diésel y más gasolina implica mayor contaminación atmosférica; más gasolina implica mayor recaudación de impuestos (en el de matriculación).

Hoy ya se venden más coches de gasolina, que diésel. Según apuntan en Autopista.es a partir de datos facilitados por Jato, las matriculaciones en España entre enero y junio de 2018 se reparten en un 55,78% para los coches de gasolina, un 37,34% para los diésel, 5,6% para los eléctricos y el restante 1,27% sin especificar (Otros). Comparando con el mismo gráfico un año antes, los datos son demoledores: en 2017, los porcentajes eran 45,34% gasolina, 50,11% diésel, 4,33% eléctrico y 0,22% otros.

Lo que sucederá mañana no lo sabemos, pero visto que, con los años, el precio del gasoil se ha ido equiparando inadvertidamente con la gasolina y que, a corto plazo, serán prácticamente parejos, las ventajas de comprar diésel desaparecen y sus ventas seguirán bajando si no sucede nada inesperado. Lo que no vemos por ninguna parte es el auge de los coches eléctricos e híbridos...