4 gastos “zampanóminas” que debes controlar

Gastos bancarios: Comisiones


“No sé en qué se me va el dinero”, “acabo de cobrar y no tengo dinero”, “me gasto el dinero en un montón de tonterías”…

Gastos invisibles, en los que no ponemos la atención pero que acaban restando euros en nuestra cuenta. De hecho, un estudio de Fintonic revelaba un dato un poco desolador para la gestión eficiente de las finanzas personales, y es que 8 de cada 10 familias desconocía en qué partidas se gastaba el dinero ni cuánto dedicaba a cada una de ellas.

Aportemos unos datos generales para hacernos una idea de todo aquello que nos gastamos. Según el INE, en 2015 el gasto medio por persona fue de 10.960€, es decir, un 1,9% más que el año anterior. Y el gasto medio por hogar fue de 27.420€, un 1,4% más que en 2014, siendo la vivienda, agua, electricidad y combustibles los que aglutinan el 31,8% del gasto, los alimentos y bebidas no alcohólicas el 15,1% y los transportes el 11,5% del total.

Pero nosotros vamos más allá. Hablamos de los gastos que no presupuestamos, los que no tenemos en cuenta y los que acaban llevándose céntimo a céntimo y euro a euro parte de nuestra nómina.

Gastos bancarios: Comisiones


A la que nos enfrentamos ahora cada vez que nos urja sacar dinero sin un cajero de nuestra entidad cerca: la comisión de los cajeros. Nos referimos al resultado de lo que se conoce como “la guerra de los cajeros”. Es decir, el cobro de comisión por utilizar cajeros que no pertenecen a tu entidad o que no forman parte del acuerdo que tu entidad haya establecido con otras entidades. “Una vez no pasa nada y además lo necesito” Vale, las necesidades a veces mandan, pero tomarlo como costumbre y asumir una comisión que ronda los 2€ por “comodidad” de tener ese cajero cerca por ejemplo, es un auténtico gasto.

Otras como por ejemplo las de por mantenimiento y administración de la cuenta (normalmente son de 1€ al mes) también restan, y más habiendo ya muchas otras entidades que no la cobran. Pensemos pues en domiciliar los ingresos, nos abrirá la puerta a mayores ventajas en muchas entidades.

El maldito standby en los aparatos electrónicos


El incompleto apagado de los aparatos electrónicos que tenemos en casa es uno de los grandes gastos fantasmas que soportamos. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el standby representa el 10,7% del consumo de electrodomésticos, o lo que es lo mismo 1 de cada 10 euros gastados en el consumo eléctrico corresponden al modo de espera.

La Comisión Europea en 2005 pedía que se estableciese un mayor control para el standby dado el derroche de energía que supone de forma constante, tras 11 años, seguimos sin medidas de control de este consumo sigiloso de energía que aumenta el gasto en la factura de la luz.

Bolsas de la compra: 3 cént, 5 cént, 15 cént…


“¿Quiere bolsa? Sí, una pequeña y otra grande”. Esta frase tan corta puede costar 20 céntimos. Si sacamos la calculadora… según los datos de Cicloplast, los españoles consumismos 238 bolsas al año, suponiendo que valgan 15 céntimos cada una, nos gastaríamos hasta 35,7€ al año. Si su precio es de 5 céntimos, 11,9€; y si cuestan 3 céntimos, 7,14€ al año. Un gasto que llevando las propias bolsas podemos fulminar automáticamente.

Café fuera de casa


No seremos quienes penalicen el tomarse un café de vez en cuando en una cafetería. Pero si lo cogemos como costumbre… supone un gasto más que habría que tener en cuenta en nuestro presupuesto mensual. Pongamos que tomas 2 cafés al día en una cafetería, a un precio de 1€ como mínimo durante 5 días laborables (por ejemplo), esto hace un coste mensual de 40€, que seguramente muchos acaban pagando sin reparar en ello. ¿Por qué no café en el trabajo? Hay oficinas que tienen una cafetera que funciona con cápsulas y con las que cada café puede salir por menos de 18 céntimos.

Si eres un cafetero “de pro” y no puedes pasar sin tu café de por la mañana y otro por la tarde, hay supermercados que ofrecen 10 cápsulas por menos de 1,69€, lo que hace que cada café salga a 0,169 céntimos. Los precios, según la marca y el tipo de café, pueden situarse entre los ya mencionados 0,169 céntimos la cápsula y los 0,36 céntimos entra las más caras. Los 40€ mensuales en cafetería (siendo optimistas y que el precio del café sea de 1€) frente a los 6,8€ que gastas en cápsulas quizás ahora parezcan demasiado.

Si tenemos en cuenta que el sueldo medio anual de un asalariado en España fue en 2014 de  22.858,17€, cada gasto que asumimos sin darnos cuenta es un peligro.