5 productos bancarios para un viajero

Productos que harán más cómodo y seguro el viaje


Viajar es un placer, decía Séneca que “viajar y cambiar de lugar revitaliza la mente”. En la maleta del viajero no pueden faltar productos bancarios que harán más seguro, cómodo y económico el viaje. Aquí 5 de ellos:

Tarjeta crédito y tarjeta de débito

Son el medio de pago más utilizado y extendido en todo el mundo. Y para el viajero disponer de un medio de pago aceptado en casi cualquier lugar es una verdadera ventaja. Si se opta por la tarjeta de crédito, hay que saber que normalmente llevan asociados seguros gratuitos que a menudo se desconocen como el de asistencia en viaje, por daño o pérdida de equipaje, contra fraudes, de protección de compra, de vida, de viaje o por robo o extravío. Atención al coste del aplazamiento de los pagos en el caso de la tarjeta de crédito.

Sacar dinero en el extranjero es caro, por lo general una comisión del 4% con mínimos de 2,40% por operación. Si la tarjeta de débito es la elegida, se produce un mayor control del gasto.
En ambas opciones, hay que tener en cuenta las comisiones al pagar en el extranjero, por lo que su uso quizás conviene reservarlo para grandes pagos ya que es una comisión por operación.

Para viajar al extranjero, lo mejor es contar con una tarjeta que no cobre comisiones por la disposición de efectivo en el extranjero, como por ejemplo la Tarjeta NX de Abanca o la tarjeta Visa Electron de Banco Mediolanum que no aplica comisión (no asumirá el recargo que la entidad del cajero en cuestión pueda aplicar) si entra dentro de las 52 disposiciones anuales gratis que ofrece.

Además, hay una serie de cuestiones que se pueden tener en mente para evitar sobresaltos en el uso de tarjetas en el viaje, como llevar tarjetas con límites pequeños (se asume menos riesgo en caso de robo), no llevar una segunda tarjeta en el mismo sitio que la tarjeta principal ya que en caso de robo sería multiplicar por dos el desastre, ten a mano el teléfono de atención al cliente de la entidad emisora de la tarjeta.

Cuenta bancaria con acceso online

Y si es sin comisiones mejor que mejor. El viajero puede acceder a la gestión de sus finanzas en cualquier lugar y en cualquier momento con tan solo tener un punto de acceso a Internet. Es una forma cómoda de controlar los gastos durante el viaje si se han efectuado pagos a través de la tarjeta de débito ya que los cargos aparecen al instante en la cuenta.

Seguro de cancelación

Sobre todo si el billete de transporte se ha comprado con mucha antelación y a modo previsor, el seguro de cancelación es un buen aliado ante causas inesperadas. Por un importe, que dependerá del valor del billete (suele ser en torno al 5% del precio del billete), es posible la cancelación del billete recibiendo una indemnización, eso sí, el motivo de la anulación del viaje debe de estar contemplado en las cláusulas del seguro de forma clara y la indemnización tendrá un importe máximo que también deberá estar especificado en la póliza del seguro.

Seguro Obligatorio de Viajeros (SOV)

Se suscribe al comprar el billete de un medio de transporte colectivo y quizás pocos lo sepan. Dentro del importe que se paga por el billete, una pequeña parte va destinada a pagar este seguro que cubre los daños corporales que puede sufrir el viajero en los desplazamientos en territorio nacional y en aquellos que tienen origen en España y destino en el extranjero. Este seguro permite recibir indemnización y asistencia sanitaria en caso de incapacidad temporal, invalidez permanente o muerte. Será esencial que el viajero mantenga de forma válida el título de transporte, es decir el billete.

Cambio de moneda online

Cuando el viaje va más allá de la Zona Euro el cambio de moneda entra en acción y es un aspecto a tener en cuenta y por supuesto a preparar. Hay entidades que ofrecen un servicio de cambio de moneda online como ING de modo que ya no hay que acudir a la oficina bancaria a solicitar las monedas del país al que se viaja. Consiste en solicitar a través de la página web de la entidad la cantidad concreta en la moneda correspondiente y recibir la divisa en casa, en una oficina de Correos o en el aeropuerto. Otras sí permiten la solicitud online pero la recogida de la moneda seguirá siendo en la oficina bancaria como por ejemplo BBVA.