Antes de elegir una cuenta nómina: la rentabilidad

Contratar una cuenta nómina

las mejores cuentas nóminaSi deseas contratar una cuenta nómina, el primer objetivo que debes plantearte es obtener la máxima rentabilidad a cambio del ahorro que depositas. Un ahorro que llega cada mes en forma de nómina o pensión. Por tanto, debes asegurarte una atractiva rentabilidad, que al mismo tiempo suponga un ingreso adicional lo más elevado posible.

Generalmente, los bancos y cajas ofrecen una retribución más elevada en los primeros meses de una cuenta nómina, para después reducirla durante el resto de la vigencia. Ésta es la tónica habitual. No obstante, debes considerar que la mejor rentabilidad es la que suponga una mayor retribución como término medio. Lo ideal sería elegir una cuenta nómina que mantenga el mismo rendimiento inicial durante toda su vigencia.

Es muy frecuente que capten tu atención promociones con una rentabilidad más elevada en una primera fase y, en cambio, a partir de un momento concreto apenas puedas apreciar el rendimiento que te reporta tu dinero. Por eso es importante calcular el tipo de interés medio.

Otro modelo de remuneración que ofrecen actualmente algunas cuentas nómina es la devolución de un tanto por ciento del importe de los recibos que hayas domiciliado. En este momento, las devoluciones se sitúan entre el 2% y el 4% y, en cualquier caso, suponen también un ahorro frente a los gastos ordinarios.

Antes de decantarte por una cuenta nómina u otra y de comparar las distintas ofertas de rentabilidad, debes conocer qué índices intervienen en el cálculo de esta rentabilidad. En concreto, familiarízate con la TAE y con el TIN.

  • La TAE (Tasa Anual Equivalente) es un porcentaje que refleja el rendimiento de la cuenta nómina en su conjunto. Incluye el tipo de interés nominal y los gastos y comisiones del banco o caja.

  • El TIN (Tipo de Interés Nominal) es la retribución real que se liquida mensualmente. La TAE, por tanto, se distingue del TIN en que éste no recoge los gastos y comisiones, sino exclusivamente la rentabilidad que se abona al cliente.


Estas consignas te ayudarán a analizar las condiciones de las distintas cuentas nómina y a elegir la más adecuada a tus preferencias. En definitiva, la cuenta más adecuada será la cuenta más rentable.