Aprende a contratar un depósito a plazo fijo

Cómo saber si se contrata un depósito bancario a plazo fijo

En el programa de Salvados del domingo 17 de febrero, titulado "El consumidor español: quien paga no manda", en un momento dado Jordi Évole me pregunta sobre malas prácticas vinculadas a los productos de ahorro. El caso más flagrante es el de clientes que estaban convencidos de que contrataban un depósito "preferente" cuando en realidad se les colocaban participaciones preferentes.

También hay otro tipo de productos de ahorro "tóxicos" que se han vendido en lugar de los depósitos a plazo fijo, unas veces explicando adecuadamente el producto y otras omitiendo características o, incluso, tergiversando la naturaleza de éstos.



Gobierno y banca podrán decir lo que quieran de la comercialización de participaciones preferentes en sucursal, pero si a una persona mayor (y no tan mayor) se le hubiera explicado que las participaciones preferentes son:

  • Productos híbridos complejos, parte renta variable y parte renta fija.



  • Cuyo vencimiento es perpetuo, es decir, jamás se nos devuelve el capital invertido.



  • Para hacer liquido el producto, es decir, recuperar lo invertido, hay que venderlo en un mercado secundario. En éste, puede que nadie nos quiera comprar la preferente (no podremos recuperar dinero alguno) o bien coticen a la baja (pudiendo perder buena parte de la inversión inicial).



  • Los intereses periódicos se pagan solo si la entidad financiera tiene beneficios.



  • En caso de que el banco o caja sea liquidado, la preferencia solo se aplica respecto a los accionistas. Es decir, el preferentista es el penúltimo en la lista de personas a cobrar, solo por delante de los accionistas. En pocas palabras, si no hay activos suficientes, perdería todo su dinero.


Nos dice la Circular 5/2012, de 27 de junio, del Banco de España, a entidades de crédito y proveedores de servicios de pago, sobre transparencia de los servicios bancarios y responsabilidad en la concesión de préstamos, en su Norma quinta. Explicaciones adecuadas y deber de diligencia:

2. En el caso de productos o servicios bancarios:

a) que impliquen riesgos especiales, como, por ejemplo, el de una remuneración nula en los depósitos estructurados o híbridos con garantía del principal, o el de un potencial aumento significativo del coste del préstamo como consecuencia de sus características específicas;

b) o que, para su correcta apreciación por parte del cliente, requieran la evaluación de múltiples aspectos, tales como la evolución (pasada o futura) de índices de referencia o del precio de productos vinculados cuya contratación resulte necesaria;

c) o que, como resultado de su cuantía y duración, entrañen obligaciones para el cliente que puedan resultar especialmente onerosas;

d) o cuya comercialización se acompañe de una recomendación personalizada, especialmente en el caso de campañas de distribución masiva de productos o servicios mencionados en las letras precedentes, las entidades deberán extremar la diligencia en las explicaciones que se han de facilitar al cliente al que se ofrezcan, con el fin de que este pueda comprender las características del producto y de que sea capaz de adoptar una decisión informada y evaluar, de acuerdo con sus conocimientos y experiencia, la adecuación del producto ofrecido a sus intereses.

A tal fin, recabarán del cliente la información adecuada sobre sus necesidades y su situación financiera, y ajustarán la información que le suministren a los datos así recabados.

El problema es que una cosa es la normativa bancaria y otra muy distinta que los bancarios la conozcan y la apliquen a rajatabla. Y muy importante es que en las campañas de comercialización masiva no se comercialicen productos de ahorro complejos y nada idóneos para el cliente medio.

Cómo saber si se contrata un depósito bancario a plazo fijo


Es muy importante que no nos fiemos de lo que nos dice el director de banco, por mucha confianza que tengamos con él. No es su dinero, es el nuestro, y debemos leer y saber interpretar el contrato que firmamos.

Un depósito bancario es un producto financiero que consiste en la entrega de un dinero al banco, con un plazo de vencimiento determinado, a cambio de unos intereses periódicos o al final del plazo. Normalmente existe la posibilidad de recuperar el dinero antes del fin del plazo, cancelando el depósito, operación que puede tener una comisión que nunca supondrá perder el capital inicial.

Junto a las cuentas bancarias, es el único producto de un banco que está garantizado por la propia entidad financiera y, además, por el Fondo de Garantía de Depósitos en hasta 100.000 euros por cliente y entidad. Una doble garantía que lo convierte en el producto bancario más seguro.

Por tanto, en el contrato de depósito o imposición a plazo fijo debe constar toda esta información, con mención expresa al Fondo de Garantía al que está adherido (que puede ser el español o el del país de origen del banco).

Sobre esta cuestión nos dice la Orden EHA/2899/2011, de 28 de octubre, de transparencia y protección del cliente de servicios bancarios, en su artículo 17 sobre Publicidad y documentación contractual:

1. La publicidad realizada por las entidades de crédito para la comercialización de depósitos deberá incluir una referencia al Fondo de Garantía de Depósitos al que se encuentra adherida la entidad, cuando este sea diferente de los previstos en el Real Decreto 2606/1996, de 20 de diciembre, sobre Fondos de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito.

2. Los documentos contractuales relativos a servicios bancarios de depósito deberán incluir una referencia al Fondo de Garantía de Depósitos al que se encuentra adherida la entidad, indicando, cuando este sea diferente de los previstos en el Real Decreto 2606/1996, de 20 de diciembre, sobre Fondos de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito, su denominación debidamente traducida, su domicilio y, en su caso, la de su página electrónica.

Aprendamos las bases de la cultura financiera necesarias para contratar productos bancarios, por la cuenta que nos trae.

¿Quieres resolver tus dudas económicas? Pregunta al equipo de expertos de iAhorro.