¿Cómo funciona el Fondo de Garantía de Depósitos de Portugal?

Adheridos en el extranjero

fgd de portugal


La primera garantía de seguridad que se nos comenta al interesarnos por contratar un depósito es la que la entidad en la que vayamos a depositar nuestro dinero esté adherida al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). Y es que de esta manera, las cantidades de hasta 100.000 euros por cada cliente y entidad quedan garantizadas invertidas en depósitos, valores u otros productos en caso de quiebra del banco. Algunos de los productos que quedan fuera de esta garantía son los planes pensiones y fondos de inversión, los seguros de ahorro, los pagarés y las inversiones en bolsa, entre otros.

Adheridos en el extranjero


Por ley, todas las entidades de crédito españolas inscritas en el Registro Especial del Banco de España tienen la obligación de estar inscritas en el FGD. Pero, ¿qué ocurre si tenemos nuestros ahorros en un banco de procedencia extranjera? Sobre todo a raíz de los problemas que ha estado atravesando el Banco Espirito Santo, muchos de sus clientes que temían por su dinero se han hecho esta pregunta, haciendo hincapié en el caso de Portugal.
Es una pregunta interesante, ya que hay que tener en cuenta que este banco no es el único dependiente de un Fondo extranjero operando en España: otros que gozan de una gran popularidad en nuestro país como ING Direct, Triodos Bank o Societé Générale están adheridos al FGD holandés (los dos primeros) o francés. La realidad es que estas diferencias no deberían suponer un problema.

El caso portugués


Lo cierto es que el FGD de Portugal funciona de la misma manera que el español y garantizando las mismas cantidades de dinero para los clientes de las entidades. Tal y como explica nuestro experto en productos financieros Antonio Gallardo, ambos tienen las mismas características básicas.

  • El FGD se nutre de las aportaciones periódicas que hacen las propias entidades adheridas. La cantidad de dinero aportada deberá ser proporcional a los depósitos garantizados: un banco con un gran número de éstos contratados deberá pagar más que la media.

  • El dinero del fondo está destinado a garantizar los ahorros hasta una cierta cantidad a aquellos clientes que hayan decidido depositarlos en una caja, un banco u otras entidades de crédito. En caso de quiebra o suspensión de pagos de la entidad, el FGD deberá aportar el dinero necesario para satisfacer esta demanda. Así, queda establecido como la última garantía para los depositantes.

  • Además, también se encarga de velar por la solvencia y el buen funcionamiento de las entidades, pudiendo aportar dinero en el caso de que alguna estuviese atravesando problemas importantes en estas cuestiones.

  • Como ha ocurrido en el caso reciente del BES, si se trata de un problema especialmente grave, los fondos aportados por el FGD pasan a un segundo plano. De esta forma se da prioridad a lo aportado por la Unión Europea para los rescates y las recapitalizaciones.

  • Es posible decir que la solvencia del FGD portugués es incluso algo mayor a la del español, si observamos el volumen declarado de fondos en relación al número total de depósitos contratados en el país.

  • En ocasiones puntuales y de forma extraordinaria, es posible que las entidades financieras del país estén obligadas a aportar una parte del dinero si el problema continúa agravándose. A este punto sí se llegó en España, pero en el caso de Portugal no se han hecho este tipo de aportaciones.

  • Reclamando el impago de nuestros depósitos a nuestro banco o directamente al Banco de Portugal, deberíamos obtener toda la información de la cantidad total que podemos reclamar. Por lo general, deberíamos recuperar nuestro dinero en un tiempo estimado entre los 20 días y los tres meses, dependiendo del producto financiero. En ocasiones, el pago puede retrasarse, siempre que el Banco de España haya dado su previo consentimiento.