¿Conoces la dirección IP de tu ordenador?

IP pública e IP privada

A la hora de lidiar con los errores que sufra nuestra línea ADSL, es recomendable que conozcamos algunos términos técnicos a fin de comprender, hasta cierto nivel, cuál puede ser la causa de dichos errores o incidencias. Y el término más básico que debemos conocer a la hora de averiguar más sobre nuestra conexión a Internet, es la dirección IP.

ADSL


Puede que alguno haya oído hablar de ella. La dirección IP (Internet Protocol) es una secuencia de números, en un formato determinado, que identifica a un único nodo dentro de una conexión. Es decir, por ejemplo, nuestro router tiene una dirección IP accesible desde Internet mientras navegamos.

IP pública e IP privada


Debemos entender la dirección IP como el "número de apartado de correos" de cada uno de los agentes que participan en una comunicación web. Es decir, nuestro ordenador que pide ver una página web y el servidor donde está ubicada dicha página, por ejemplo el servidor de Google. De tal forma que todos los dispositivos saben hacia dónde tiene que dirigirse para comunicarse dejando sus "mensajes".

Al navegar por Internet, nuestro router dispone de una IP pública que cualquiera puede ver a simple vista (de ahí que algunos banners de publicidad saquen nuestra ubicación, ya que el número de IP suele depender de la geografía) y sólo una. ¿Qué ocurre entonces cuando tengo tres ordenadores en casa? ¿Cada uno tiene una IP pública distinta?

En nuestro hogar, nuestra red de ordenadores y dispositivos con conexión a Internet (móviles, consolas, tablets, etc.) conforman una versión muy simplificada de lo que es Internet en realidad, una vasta cantidad de ordenadores interconectados. Así que en nuestro hogar, cada dispositivo también tiene una dirección IP, pero esta vez privada.

De esta forma, la comunicación entre ordenadores dentro de casa se realiza entre sus IP privadas, y los ordenadores que se encuentran en hogares distintos utilizan las IP públicas. ¿Parece complicado? Probemos con un ejemplo sencillo.

Supongamos un caso concreto con dos ordenadores en el mismo hogar, ambos conectados a la vez y navegando por la red. Cuando el primer ordenador pide abrir una web, este utiliza su IP privada para comunicarse con el router de nuestra casa. Este, a su vez, transmite la petición para acceder a la web al servidor de la misma, solo que ahora, al estar la petición fuera de nuestro hogar, utiliza la IP pública.

Una vez el servidor de la web responde, dicha web se descarga hasta nuestro router, de donde se redirigirá al ordenador que la solicitó para poder abrirla en el navegador web. Este mismo proceso también se puede estar realizando de forma paralela desde el segundo ordenador, ya que el router sabe perfectamente hacia dónde tiene que encauzar toda la información, que viaja a una velocidad asombrosa.

Existen numerosas webs, como MyIP, que nos pueden mostrar nuestra IP pública, así como la zona a la que está asignada. Por último hay que saber que nuestra IP pública no será siempre la misma, sino que depende de nuestro proveedor de Internet, el cual nos la asigna siguiendo un protocolo llamado DHCP, pero ese es otro tema que varemos más adelante.