‘Crowdlending’, una alternativa al crédito bancario

P2P, Préstamos entre personas


Internet y su afán de comunidad, no solo permite a las personas compartir su vida a través de las redes sociales, ahora también facilita la posibilidad de poner en contacto a gente para prestarse dinero entre sí. Primero se dio con el crowdfunding, empresas que pedían apoyo financiero para sus proyectos a través de plataformas online, pero esto ha ido más allá, ahora las personas o empresas pueden prestarse dinero entre sí y obtener una rentabilidad por ello, es el crowdlending.
Las plataformas de préstamos entre personas se presentan como una alternativa a la financiación a través de la banca tradicional o las empresas crediticias. Dentro de los ‘préstamos entre iguales’ se distinguen dos tipos de financiación, el p2p, que son entre particulares y el p2b, de particulares a empresas.

P2P, Préstamos entre personas


Préstamos Crosslend
Crosslend es la plataforma que mayor importe concede a pymes y autónomos ofreciendo unos préstamos de hasta 30.000€ a un tipo de interés desde el 5,87% TAE. El plazo de devolución máximo es de 5 años. Cuenta con una comisión de apertura del 0,5 al 5%, dependiendo de la cantidad solicitada.
Esta plataforma participativa está compuesta por inversores de toda Europa.
La solicitud se realiza mediante un sencillo proceso online.
Préstamo Zänk
La plataforma Zänk ofrece una financiación p2p de hasta 10.000€ sin tener que cambiar de banco. Al ser un préstamo para particulares, el crédito se puede emplear para diversos fines tales como la compra de vehículos, celebraciones, mobiliario, reforma de vivienda o estudios y también permite refinanciar deuda.
El tipo de interés del préstamo Zänk varía según la finalidad y riesgo del prestatario, partiendo de un 5% hasta un 18% TAE. Todos los préstamos cuentan con un coste del 2% como tarifa de gestión que se cobra al finalizar el pago total de estos. En cuanto al plazo de devolución puede ser desde seis meses hasta cuatro años.
Préstamo Excelend
Excelend, fundada en 2014 por Findirect, ofrece préstamos de 3.000 a 15.000€ con un plazo de devolución de 1 a 5 años. El tipo de interés de este préstamos es a partir el 4,83% TAE (4,73% TIN), a estos intereses hay que sumarles un tipo anual del 3,40%, una comisión de aseguramiento del 1,92%, una comisión de gestión del 1% y una comisión de apertura que puede ser del 0 al 3% en función del rating del cliente.
Una vez solicitado vía online, el usuario recibe una respuesta en 72 horas y el dinero se ingresa en la cuenta del cliente en menos de una semana.

P2B, préstamos de particulares a empresas


MyTripleA
La plataforma española MytripleA dirige sus préstamos a pymes y autónomos y es la primera y única plataforma de crowdlending con licencia del Banco de España. No significa que las demás sean ilegales sino que se rigen por parámetros empresariales. Además, a diferencia del resto de plataformas, ofrece también descuentos en facturas. El importe de los préstamos es de 3.000 a 300.000€.
Los trámites de solicitud son online. Una vez enviada MyripleA estudia el proyecto en un período estimado de cinco a 21 días y una vez aceptado, se recibe el dinero en cuenta en otros cinco días.
Funding Circle
Anteriormente Zencap, Funding Circle es otra plataforma participativa p2b. Funding Circle ofrece préstamos de hasta 250.000€ a devolver en un máximo de cinco años.
Para pedir un préstamo en Funding Circle, se ha de enviar una solicitud que será analizada por un equipo de riesgo de la entidad en un máximo de 48 horas. Tras el estudio, la plataforma envía una propuesta, si es aceptada, el dinero será transferido a la cuenta en 10 días.

El 'crowlending' también es una nueva vía de inversión


Estas plataformas no solo suponen una vía de financiación, también lo son de inversión. Una parte fundamental del crowdlending son los particulares que invierten en dichas plataformas participativas con las que pueden obtener una rentabilidad mayor a la de un depósito.
De cara a los inversores, este tipo de inversión es sencilla respecto a otros productos de inversión más complicados y de difícil comprensión. Por la contra, el riesgo reside en la posibilidad de que los prestatarios no devuelvan la financiación adquirida. Estas inversiones no están garantizadas.