¿Cuáles son los costes de un préstamo personal?

No solo has de fijarte en los intereses para elegir el mejor préstamo personal


Un préstamo personal es un tipo de financiación en el que la garantía es la propia persona, que respondería ante un impago con sus ingresos, derechos y bienes. El prestatario recibe cierta cantidad de dinero del prestamista y se compromete a devolverlo puntualmente mediante el pago de cuotas periódicas y, por regla general, constantes. Estas cuotas se componen de una parte de amortización de la deuda y otra de intereses como compensación al acreedor. Cuáles son los préstamos más baratos de agosto 2018.

A priori, muchas personas se fijan en uno solo de los costes de los préstamos personales: los intereses. Es decir, se calcula previamente cuánto de más vamos a pagar por recibir un préstamo personal. La realidad es que existen otros muchos costes a tener en cuenta que pueden hacer que la balanza se decante por un préstamo en el que, en principio, no nos fijaríamos.

Las comisiones son decisivas a la hora de elegir un préstamo frente a otro

Las comisiones son la clave que nos permitirá decidirnos por el mejor préstamo personal al que podamos acceder. Pueden existir varios tipos de comisiones dependiendo del préstamo y la entidad, sobre todo, y son datos que debemos tener muy presentes antes de firmar nada. Además, algunas de las comisiones pueden afectarnos negativamente en el futuro, como vamos a ver ahora mismo.

Comisión de estudio

Esta es un porcentaje de la cantidad solicitada que se suele cobrar una vez aprobada la solicitud de préstamo. Es una comisión con la que se pagan las gestiones que deba realizar la entidad financiera para determinar la solvencia de la persona solicitante. Lo normal es que si no se concede el préstamo, no se cobre la comisión.

Comisión de apertura

Se cobra por los gastos administrativos de, justamente, el proceso de apertura y concesión del préstamo (poner el dinero a disposición del solicitante). De nuevo, es un porcentaje pactado sobre la cantidad solicitada.

Comisión de modificación de condiciones

Las comisiones suelen ser bastante explicativas por su propio nombre. En este caso, si deseamos modificar las condiciones del préstamo (y tenemos la posibilidad de hacerlo) podríamos tener que pagar una comisión sobre dicho trámite… de nuevo por las gestiones necesarias para realizarlo.

Comisión por cancelación anticipada

Si, por alguna razón, decidimos cancelar el préstamo de manera anticipada, es posible que debamos pagar una comisión por ello. A veces, disponemos de un ingreso extra que nos hace pensar que la cancelación del préstamo puede aliviarnos del pago de intereses cada mes, con la cuota, pero no nos damos cuenta o no pensamos que, para compensar esto, haya una comisión jugosa para la entidad financiera. Es una comisión bastante típica porque para la entidad supone la compensación inmediata de los intereses que quedarían por cobrar.

Es importante analizar al detalle las comisiones que nos va a imponer nuestro banco como condiciones para obtener un préstamo. Combinando el coste de las comisiones con el montante de los intereses podremos saber si el préstamo nos saldrá caro o nos compensará. No hay que olvidar los intereses por demora en el pago de las cuotas, que suelen ser muy elevados.

Además de todos estos costes, hemos de contar con los "costes indirectos" o, lo que es lo mismo, la posible exigencia por parte de la entidad financiera de que contratemos productos adicionales que aumenten su negocio (la domiciliación de la nómina y recibos, tarjetas de débito y crédito, contratación de seguros varios, traspaso de planes de pensiones...), por tanto debemos ser muy fríos y analizar a conciencia si el producto que nos ofrecen, junto con sus condiciones, nos interesan para mejorar nuestra economía doméstica o si, por el contrario, la vamos a perjudicar.