Cuentas de ahorro para niños

Funcionamiento de las cuentas infantiles


Es importante que los niños conozcan el valor del dinero y por eso cada vez más padres utilizan las cuentas bancarias infantiles no solo como un instrumento financiero, sino como un método para inculcar el cuidado del dinero y enseñar valores básicos sobre finanzas personales desde una edad muy temprana. Muchos de ellos deciden abrir una cuenta a sus hijos para que puedan ir almacenando el dinero que reciben cada semana.

Además de ser un producto solicitado para que los niños adquieran hábitos de ahorro, las cuentas bancarias infantiles pueden tener otra finalidad como conseguir acumular fondos para algún evento especial.

Por otro lado, la finalidad de la entidad bancaria es captar clientes con el objetivo de fidelizarlos y que, a medida que vayan creciendo, vayan aumentando su nivel de vinculación con la entidad, por ejemplo, abriendo una cuenta joven, domiciliando su primera nómina o asociando una tarjeta.

Funcionamiento de las cuentas infantiles


Son cuentas bancarias que funcionan de manera muy similar a las cuentas de ahorro tradicionales. La diferencia es que están pensadas para clientes cuya edad no puede superar los 18 años. La edad para poder crearla puede variar dependiendo del banco. Debe solicitarla un adulto en nombre del niño, ya sea un familiar o un tutor legal.

Habitualmente son los padres los encargados de gestionarlas. Hasta que el menor no cumpla 18 años será la persona adulta la responsable de los movimientos. Una vez superada esa edad, el tutor dejará de aparecer como responsable legal. El único movimiento que los niños pueden realizar, sin la autorización de su tutor, es el ingreso de efectivo en la cuenta. Se pueden realizar transferencias y traspasos, no es posible realizar ninguna domiciliación de recibos en ellas y los responsables legales pueden realizar disposiciones de saldo en cajeros.

Cuando el cliente cumple 18 años se le ofrece la posibilidad de cambiar a otro producto pensado para los jóvenes. Generalmente suele ser una cuenta joven.

Ventajas de la cuenta infantil y la cuenta joven



  1. Entre las ventajas más evidentes de estas cuentas de ahorro podemos mencionar que, por lo general, no se requieren altas cantidades de dinero en la apertura y no suele tener comisiones ni gastos de mantenimiento.

  2. La cuenta joven, habitualmente, tampoco tiene comisiones ni gastos de mantenimiento, pero la operatoria que se puede realizar es más amplia. Es posible la domiciliación de recibos y permite asociar tarjetas de débito y crédito.

  3. No tiene ningún efecto negativo sobre la economía familiar.

  4. Son cuentas que permiten una alta liquidez, pudiendo disponer del dinero con facilidad y sin problemas.

  5. Permite el acceso a productos financieros con condiciones ventajosas, ofreciendo créditos o préstamos para los estudios, por ejemplo.

  6. Posibilita la contratación de servicios adicionales similares a los habituales en cuentas corrientes tradicionales.

  7. Es común que cuando se abre este tipo de cuenta las entidades bancarias ofrezcan todo tipo de regalos para niños.


En realidad, los rendimientos de estas cuentas de ahorro no son elevados, puesto que el objetivo no es incrementar las cifras sino enseñar a ahorrar y administrar. Es un buen instrumento de aprendizaje para que los pequeños manejen sus fondos de manera más sencilla y emplear el ahorro para lograr ciertos logros. Tenemos ejemplos como Mi Propia Cuenta de Banco Mediolanum, la Cuenta Mini de ING Direct, la Cuenta Primera de Banco Sabadell o la Cuenta Infantil Triodos de Triodos Bank entre las cuentas con mejor posición en los rankings.

Es importante recordar que los padres deben guiar a los menores en el uso y cuidado de la cuenta de ahorro. Hay que fomentar la libertad de independencia en el manejo de las finanzas pero acompañándola de una asesoría y un acompañamiento que genere confianza.