Distintas oportunidades de inversión

¿Por qué elegir un fondo de inversión?

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Actualmente, con la incipiente recuperación económica parecen haber vuelto a despertar los inversores, o al menos sus ganas de invertir. Lo cierto es que desde 2007, pleno despegue de la crisis económica, el mundo inversor disminuyó de manera muy notoria.
Muchos son los productos financieros con los que un inversor se puede encontrar. Desde un depósito, un plan de pensiones o un fondo de inversión. Además, también son muchas las posibilidades que se ofrecen para obtener una rentabilidad. Existen rentabilidades a largo plazo, a medio plazo o a corto plazo. Generalmente dependiendo de la cantidad invertida será más conveniente decantarse por un tipo u otro, además también influyen otros factores como puede ser el riesgo que se pretenda correr o la necesidad que se espere tener del dinero, bien a largo plazo, o a corto plazo.

¿Por qué elegir un fondo de inversión?


Un fondo de inversión consiste en reunir parte de un patrimonio de muchos inversores con el objetivo de invertirlo. La inversión puede realizarse de muchas formas. Bien se puede invertir en acciones, conocidos como fondos de acciones, también se pueden invertir en bono, lo que se conoce como fondos de renta fija, o incluso una mezcla de los dos tipos lo que se denomina fondo mixto.
La principal ventaja que nos ofrece un fondo de inversión es la posibilidad acceder a una amplia diversificación de activos además de poder invertir pequeñas sumas de dinero a un coste razonable.

¿Por qué elegir un depósito?


Un depósito a plazo es otro instrumento financiero de ahorro-inversión. También podemos encontrarlo bajo el nombre de ‘imposición a plazo fijo’. El objetivo consiste en entregar una cantidad de dinero a una entidad bancaria y posteriormente, en el período pactado, obtener la cantidad más los intereses pactados con dicha entidad.
Sin embargo, los depósitos parecen actualmente no encontrar un grado de rentabilidad alta en España ya que es difícil que superen la rentabilidad del 3%, aunque existen excepciones como la que propone Banco Mediolanum a través de su depósito MIX 4.00, un depósito a seis meses con una rentabilidad del 4%, condicionado a la contratación simultánea de un producto gestionado por Banco Mediolanum por el mismo importe. También cuenta con el inconveniente de la falta de liquidez en algunas ocasiones. Es decir los depósitos generalmente no nos permiten disponer de nuestro dinero hasta la fecha de vencimiento. Sin embargo, en los casos en los que sí que se puede debemos tener en cuenta la penalización que ello supone  que puede llegar incluso a suponer una pérdida total o parcial de los intereses generados hasta la fecha.

Planes de pensiones.


Este producto de ahorro-inversión es un claro ejemplo de lo que supone ahorrar a largo plazo. Y muy largo. Los planes de pensiones son productos de inversión que nos permiten disfrutar de una jubilación privada que, combinada con la prestación pública puede hacernos disfrutar de una jubilación sin ahogos económicos.
Los planes de pensiones ofrecen muchas ventajas entre las que destacan la fiscalidad que ofrecen al inversor, puesto que puede deducirse la parte correspondiente del IRPF. Además, permiten un margen de decisión por parte del inversor muy amplio, pues el mismo elige la cantidad a aportar así como el tiempo en el que va a durar dicha aportación.

En definitiva, parece que las inversiones vuelven a estar a pie de calle en el mercado financiero aunque aún no lo hagan con las rentabilidades alcanzadas en años anteriores. Antes de llevar a cabo determinada inversión conviene saber en qué se quiere invertir, cuánto se quiere invertir y con qué objetivo. También se debe tener muy en cuenta los riesgos que se está dispuesto a correr. Además, una práctica muy habitual en estos últimos tiempos está siendo la asesoría personal por parte de las sucursales bancarias a los clientes más fieles sobre los nuevos productos de ahorro-inversión. Esto muestra el objetivo de las entidades de  continuar mostrando interés por el bienestar de sus clientes así como el grado de confianza de los mismos con la entidad.