El 80% de los solicitantes de crédito tienen entre 23 y 45 años

Suelen ser personas jóvenes

perfil del solicitante de crédito


En ocasiones surgen imprevistos en la vida cotidiana que nos obligan a invertir rápidamente algo de dinero para solucionarlos lo antes posible. O quizás simplemente queremos terminar de una vez con una deuda acumulada o comprar algún instrumento.
En estos casos es cuando entran en juego los préstamos personales, una cantidad de dinero que nos presta una entidad financiera o empresa que posteriormente tendremos que devolver con ciertos intereses y a plazos.
Los datos nos dicen que la mayoría de los españoles han pedido un crédito a alguna entidad financiera o empresa exclusivamente dedicada a ello. Pero, ¿cuál es el perfil típico de un solicitante de crédito?

  • En primer lugar, suelen ser personas jóvenes, con una edad comprendida entre los 23 y los 45 años. Los imprevistos y la falta de ahorros para hacerles frente son situaciones a las que muchos jóvenes tienen que enfrentarse en algún momento de su vida.

  • Un 70% de los solicitantes tiene un nivel de estudios bajo y pocos ingresos. De hecho, muchos de ellos no llegan a pasar las pruebas de los bancos que buscan calcular su riesgo como clientes: ninguna entidad está dispuesta a prestar su dinero a aquellas personas con poca solvencia y tendencia a atrasar los pagos de sus deudas.
    En el caso específico de Big Bank, entidad dedicada especialmente a la concesión de créditos personales, los trámites que llegan a materializarse en un préstamo no superan el 28%.
    El porcentaje restante de los clientes, por otro lado, sí tienen un buen perfil económico que encaja con lo que busca un banco a la hora de conceder un crédito.

  • Los créditos los solicitan tanto hombres como mujeres, sin que una parte lo haga con una frecuencia significativamente mayor que la otra.

  • Más del 80% necesitan el dinero de manera urgente y esperan poder conseguirlo en un plazo inferior a una semana. Los créditos rápidos que ofrecen las entidades bancarias- con características prácticamente idénticas a sus créditos estándar pero en un tiempo mucho menor- o los minicréditos que empiezan a cobrar protagonismo desde pequeñas empresas son respuestas que surgen de esta necesidad y encuentran en el solicitante de crédito tipo su mejor cliente.

  • La cantidad de dinero que esperan obtener oscila entre los 3.000 y los 10.000 euros. Eso sí, la mayoría están dispuestos a aceptar una cantidad menor si es lo máximo que una entidad accede a conceder.

  • La mitad ya ha solicitado al menos un crédito con anterioridad. Lo cierto es que saldar deudas rápidamente mediante créditos puede resultar atractivo, pero si esto se convierte en una práctica habitual puede acabar por llevarnos a acumular una deuda aún mayor o a no poder hacernos cargo de nuestra propia economía de una manera eficaz. Con este tipo de préstamos, menos es más.

  • La mayoría de los solicitantes de crédito creen que podrían ahorrar algo más de su dinero eligiendo un crédito que les supusiese mayor rentabilidad. Por ejemplo, nombres como el de iAhorro no suscitan desconfianza y se ven como una posible herramienta para encontrar un mejor crédito.
    De hecho, obtener una mejora sustancial en sus créditos es una de las razones por las que los clientes estarían dispuestos a cambiarse de banco. Un 30% opina que las comisiones que están pagando actualmente son demasiado elevadas y no se cierran a escuchar nuevas ofertas.


Existen diversos perfiles de solicitantes de crédito, así como diferentes usos que se les puedan dar y motivos para pedir uno. Pero un importante porcentaje de ellos tienen características comunes: necesidad urgente de dinero, juventud e ingresos económicos bajos y una preferencia por solicitar créditos a la hora de hacer frente a una deuda acumulada.