El Impuesto de Sucesiones, examinado por la Unión Europea

El papel de las Comunidades Autónomas

impuesto de sucesiones


En España, el impuesto que se encarga de las donaciones y herencias de patrimonio es el llamado Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. La misión de este impuesto es gravar los incrementos patrimoniales que se han obtenido a título lucrativo, es decir, sin ofrecer nada a cambio (mediante una donación o herencia).

El papel de las Comunidades Autónomas


En nuestro país, qué gravamen establecer o las bonificaciones a las que los contribuyentes pueden acogerse los gestionan por su cuenta las distintas Comunidades Autónomas. Lo cual ha provocado que exista una gran diferencia entre la cantidad que paga cada contribuyente dependiendo del lugar donde resida: únicamente pueden beneficiarse de las ventajas fiscales de las sucesiones aquellos que residan en la Comunidad Autónoma en cuestión.
Por ejemplo, en comunidades como Madrid, Canarias o Cantabria, los bonificaciones pueden ascender hasta el 99% del total a pagar del impuesto (o incluso 100% en el caso del impuesto de Patrimonio), dependiendo del patrimonio preexistente a la donación o herencia.
Cada comunidad es libre de establecer las reducciones que crea convenientes : en el caso de la Comunidad Valenciana, para que el contribuyente pueda beneficiarse de las deducciones es necesario que sea residente, pero que además sus hijos también estén viviendo en la comunidad. Éste es uno de los casos en los que se exige una mayor vinculación con el territorio para acceder a las ventajas relacionadas con el impuesto y un ejemplo claro de las grandes diferencias entre las distintas comunidades.
Para los no residentes, el gravamen aumenta considerablemente con respecto a los ciudadanos nacionales, sea cual sea su Comunidad Autónoma: están obligados a pagar el gravamen estatal, que es mucho más elevado (tanto en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones como en el de Patrimonio).
De esta forma, un hijo de padres españoles que se encuentre viviendo en el extranjero pagará mucho más al recibir una casa en herencia que la misma persona si se encontrase viviendo en España. Una de las razones que se esgrimen en contra de esta discriminación en el impuesto es que obedece únicamente a este factor, incluso entre dos contribuyentes de características idénticas.

¿Libre circulación de capital?


La comisión Europea denunció en el año 2011 ante el mismo tribunal que esta medida restringe la libre circulación de capitales y personas al establecer enormes diferencias entre residentes y no residentes y por lo tanto, vulnera la legislación comunitaria. La forma en la que se trata el impuesto supone una restricción para aquellas personas residentes en otros Estados.
Finalmente, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea le daba la razón la semana pasada en cuanto a que el impuesto de Sucesiones y Donaciones español suponía una restricción para la libre circulación de capitales, aunque no en cuanto a la restricción de la circulación de personas que también se denunciaba desde Bruselas.
A esta sentencia no puede recurrirse, y el Gobierno español tendrá que hacer una reforma en el impuesto para acatar las normas comunitarias, de obligado cumplimiento. De esta forma, la sentencia probablemente afectará tanto al impuesto como a la forma de gestionarlo, ya que las discriminaciones que estable cada Comunidad Autónoma pueden resultar inviables.
Será necesario que el Gobierno reforme por completo la ley para cumplir con la sentencia del TJUE.