En efectivo, la forma de pago preferida por los españoles

Efectivo y débito, los más utilizados

pagos fraccionados


A la hora de realizar una compra que requiera un desembolso importante, son muchas las opciones de pago que se ponen al alcance del cliente. Las más habituales son el pago al contado y, por otro lado, el fraccionamiento de la deuda final mediante tarjetas de crédito u otros instrumentos similares.
¿Qué método preferimos los españoles? Según un estudio realizado por la consultora financiera Afi y The Cocktail Analysis, en estas ocasiones hasta un 70% de los encuestados indicó su preferencia por pagar al contado, aunque esta decisión suponga tener que aplazar el momento de realizar la compra. El 39% de los que se decidieron por esta opción son jóvenes, con una edad comprendida entre los 18 y los 30 años.
Solamente para un 14% el pago aplazado es la primera opción al realizar una compra grande. El 16% combina entre ambas formas dependiendo de la situación y las ventajas que cada una de ellas le suponga.
Dependiendo del método escogido, los encuestados presentan también diferentes perfiles y estrategias a la hora de realizar sus compras. Pueden ser más propensos a buscar métodos de ahorro y meditar los gastos, pero también a hacer grandes inversiones o compras de importes considerables.
Por ejemplo, aquellos que eligen el pago al contado suelen buscar el ahorro en casi todas sus compras: es habitual que comparen entre diferentes productos y precios antes de tomar su decisión (71%) y busquen cupones de descuento en diferentes productos y tarjetas de fidelización de grandes superficies (64%). Por el contrario, son menos propensos a realizar desembolsos importantes como comprar un electrodoméstico (29%), un vehículo o una vivienda (15%) o a plantearse una actividad que suponga un coste elevado, como apuntarse a un gimnasio (39%).
Entre los defensores del pago aplazado, las posibilidades de hacer este tipo de inversiones son algo más elevadas. Por ejemplo, un 42% reformaría su casa, compraría un vehículo o un electrodoméstico y la mitad se apuntarían a un gimnasio o clases de algún deporte.
En general, los pagos a plazos se relacionan con una intención de hacer frente a desembolsos importantes de dinero en poco tiempo. Por otro lado, aquellos que se decantan por el pago al contado y el ahorro como opción preferida suelen ser los más jóvenes.

Efectivo y débito, los más utilizados


Las tarjetas de crédito no aparecen en el estudio como uno de los métodos favoritos de pago. De hecho, para las compras de importes medios y elevados, la mayoría de los españoles prefieren pagar mediante efectivo o una tarjeta de débito: según el Informe Tecnoton de 2013, sólo el 10% prefiere utilizar la tarjeta de crédito en este tipo de compras.
En las compras minoristas, el efectivo es el método de pago que más se utiliza, también por delante de las tarjetas de débito. En España, hasta un 84% del total de este tipo de transacciones se realizan de esta forma.

¿Por qué no un crédito?


Los créditos al consumo son una opción que puede resultar útil en momentos en los que se necesite una liquidez de la que disponer de forma rápida. Sin embargo, son muchos los que no la contemplan como forma de financiación.
Ante la pregunta “¿por qué motivos prefieres no pedir un crédito?” la mayoría de los encuestados (54%) respondieron que no estaban habituados a hacerlo. A esta respuesta hay que sumar una importante desconfianza en la forma de actuar de las entidades bancarias (42%), sobre todo entre los más jóvenes: el 53% de aquellos entre 18 y 30 años no confía en los bancos.
Por último, solamente un 11% admite no animarse pedir un crédito por las complicaciones en sus trámites.